viernes, 12 de octubre de 2007

Yokozawa Takafumi no Baai Vol.1 Capítulo 1

Publicado por KanaAmai en 16:38



Tipo: Novela/Traducción
Título: Yokozawa Takafumi no Baai
Serie: Sekai-ichi Hatsukoi
Autor / Circulo: Nakamura Shungiku
ClasificaciónPG-13
Idioma: Español
Fuente: SemtemberScanlation
Notas: Esta es la primera parte de los "Yokozawa Takafumi no BaaiVamos a comenzar a publicarlos, cada uno de los capítulos equivale a unas 5-10 páginas. Por favor, disfruta y siéntete libre de enlazar la gente A ESTE LUGAR para leer.
Traducción: Kana_chan =D





Capítulo 1





El primer amor nunca dura. Lo supo desde el principio.
Por lo menos, había entendido que no existía "un amor romántico" en los sentimientos que tenía para él. Enseñándole sus debilidades,  aprovechándose de él... eso fue todo, simplemente dependió de él como un amigo cercano.
Y sin embargo, la razón por la que no podía cortar su persistente cariño... era porque aún tenía un poco de esperanza. No tenía que ser su amante... era suficiente si pudiera ser la persona más importante en su vida. Hubiera sido más que suficiente... el permanecer cerca de su lado.



Podía oír el sonido de lluvia caer afuera.
La lluvia golpeó con fuerza contra el asfalto, el sonido parecía resonar al unísono con su propia irritación. La lluvia había estado cayendo desde hace bastante rato esa noche, y aún así, el agua oscurecida por el lodo que se arremolinaba fuera, no podía quitar la empapada oscuridad de su corazón.
Miró la televisión en el Izakaya, se había metido allí en busca de refugio contra la intemperie y se dio cuenta de una advertencia de fuertes tormentas eléctricas. En un principio había planeado regresar a casa una vez que la lluvia se hubiera calmado, pero la lluvia que había empezado a caer en la tarde, no mostró señales de detenerse, y comprendió que había perdido desde hacía mucho tiempo el momento de dejar la barra de seguridad.
...O bien, quizás eso fue sólo una excusa, se dijo. En verdad, probablemente sólo quería atrasar el regreso a esa habitación llena de recuerdos de él, durante todo el tiempo posible.
Y tampoco fue tan malo, eso pensó mientras vaciaba copas de sake en medio de su desesperación, pero ahora podía sentir un malestar horrible en la boca del estómago, cosa que no era de extrañar, no había forma de no sentir los efectos de beber mucho alcohol. El lado positivo, es que no tenía dolor de cabeza. Frunció el ceño en señal de malestar y trató de darse vuelta, posteriormente, sintió una extraña sensación en la mejilla.
¿Dónde... estoy?
Poco a poco se levantó con suavidad del mullido colchón   Yokozawa Takafumi frunció el ceño en señal de confusión al mirar con detención su entorno, estaba en una habitación que nunca había visto antes. No era su casa, ni la de ninguno de sus amigos. La estética sencilla hablaba de un hotel de negocios, sin embargo él no tenía ningún recuerdo de registrarse en un hotel. Lo último que recordaba era cuando de metió en el Izakaya porque la lluvia no había cesado aún...
No recuerdo...
Comenzó a hurgar en sus recuerdos, pero todos estaban borrosos, lo único que fue capaz de recordar, fueron las palabras del camarero, que estaba preocupado ya que estaba bebiendo demasiado. En cualquier caso, tenía que deshacerse de esta resaca y rápido, o no iba a ser capaz de usar la cabeza para nada.
Nunca había llegado a estar tan borracho antes en su vida, después de todo, siempre había sido su trabajo cuidar de cierta persona quien tenía ese hábito de mierda. Nunca había siquiera imaginado que iba a despertar una mañana y no iba a ser capaz de recordar nada.
Sacudió la cabeza violentamente, recuperó un poco de sentido y parpadeó varias veces una y otra vez, mientras que masajeaba sus párpados con sus dedos. Tenía mucho sueño...  Fue en ese momento que sintió algo extraño al verse a sí mismo.
...
Aunque no recordaba haberse desvestido, por alguna razón estaba completamente desnudo. Para empezar, casi nunca duerme desnudo, y la curiosidad lo llevó a levantar las sabanas.
¿...?
Dándose cuenta de que ni siquiera llevaba ropa interior, creció su nervioso y rápidamente cubrió su parte baja.
Quizás solo había llegado borracho y se había desnudado por voluntad propia, lanzando sus ropas alrededor. Diciéndose eso a sí mismo, miró a su alrededor, pero no pudo localizar ni un solo calcetín, por no hablar de su propio traje.
Encontró su ropa interior, esta se había deslizado justo debajo de la cama, extendió un brazo para agarrarla y se la puso por debajo de las sábanas, dio un suspiro de alivio. Existía un mundo de diferencia entre tener al menos una pieza de ropa a tener nada de nada.
Había notado también otra cosa cuando había inspeccionado la habitación: Aparentemente había interpretado el sonido de la ducha del cuarto de baño como el sonido de lluvia cayendo en sus sueños.
Pero ese no era precisamente el problema: Se podía oír la ducha abierta... eso significaba que alguien la estaba usando.
Nunca en su vida había llevado una relación casual en un hotel como ahora. Muy por el contrario, era firme en contra de tener relaciones con desconocidos. Y sin embargo, cuando se detuvo examinar el estado en que había estado la noche anterior, tuvo que admitir que no habría sido tan extraño si hubiera pasado por descuidado...
Mientras estaba allí sentado preocupándose sin fin, el sonido del agua corriendo se detuvo repentinamente.
¡...!
Contuvo el aliento y se preparó para hacer frente a la mujer que estaba a punto de salir de ese cuarto de baño. Aunque no sabía el cómo había llegado allí con él, sabía que tenía una responsabilidad como hombre así que aceptaría las consecuencias de sus acciones.
Yokozawa pensó rápidamente en una docena de pautas y simulaciones en su mente, pero sus pensamientos fueron paralizados cuando la persona que salió del cuarto de baño, vestida con sólo una bata, era en realidad un hombre.


“Oh, estás despierto. ¿Cómo está la resaca?”
El hombre que se secaba el pelo alborotado del cual caían unas cuantas gotitas de agua causadas por la ducha y que hablaba con un aire de indiferencia no era otro más que el editor en jefe de la destacada revista Japun Shoten Marukawa, Kirishima zen.
Tenía un perfecto equilibrio y estaba completamente ordenado, sus ojos almendrados y labios finos, acompañados de una expresión compuesta hicieron evidente que no acababa de despertar.
Yokozawa hizo todo lo posible para forzar la salida a su bloqueo mental, aunque lo único que pudo decir (y con voz temblorosa fue) ‘...¿Q-qué estás aquí...?’. No podía entender el por qué iba a estar aquí, en esta habitación de hotel, completamente desnudo con una persona con la cual normalmente casi nunca habla fuera del trabajo.
Kirishima mantuvo la calma ante la atónita cara de Yokozawa. 
“¿Qué hay con eso? ¿Estás tratando de decir que no recuerdas nada de lo de anoche? Toma una pista de tu alrededor y estoy seguro de que lo descubrirás”
“¿Mi alrededor?”
Bajo cualquier otra circunstancia, su ira habría incrementado ante la forma arrogante en que Kirishima se dirigió a él con aquellos labios finos, pero ahora no tenía libertad de tal acción. Si este fuera un manga o una serie de televisión, hubiera sido fácil llegar a la conclusión de una trama en la que dos personas se emborrachan y terminan durmiendo juntos, pero, por lo general... esas tratan de un hombre y una mujer, y aquí, ambos eran hombres.
... Pero al mismo tiempo quería rechazar aquella idea rotundamente, pero su poder de persuasión no estaba al 100% dado a que no recordaba nada.
En la mente de Yokozawa, él siempre había sabido que no era gay, y sin embargo la persona con la cual había mantenido un amor no correspondido por todos estos años había sido un hombre. Era lógico, entonces, que el obstáculo hacia la homosexualidad para él era sustancialmente menor que para la gente completamente heterosexual.
Por ahora, la prioridad era recordar lo que había hecho la noche anterior... ¡nada en absoluto!
Recorrió frenéticamente sus borrosos  recuerdos y regresaron a en el momento en que había salido de la oficina...




El día anterior había sido absolutamente el peor día de su vida. Después de haber puesto fin con firmeza al amor del cual se había aferrado por tanto tiempo y al que no había querido renunciar, se había malhumorado a su manera en un Izakaya de camino a casa desde el trabajo. Se había aferrado a la bebida sin pensar mucho en el sabor, simplemente quería emborracharse, ahora recordó cómo había llegado Kirishima a ese mismo bar.
"Kirishima-san... ¿qué estás haciendo aquí?" 
"Estaba buscando un lugar para refugiarme de la lluvia y aprovechar de tomar algo mientras esperaba... pero bueno, ¿No estás golpeando muy fuerte esa botella?"
"Por supuesto que no. ¿Estás solo? Entonces ven aquí, toma asiento. Hey, ¿puede conseguir otro de estos? O, espera, no, que sean dos más".
Incluso si se encontraban fuera del trabajo, rara vez habían compartido una copa juntos, así que quizá él sólo se había sentido un poco solo y andaba en busca de alguna compañía. Independientemente de lo que había estado pensando cuando lo había hecho, Yokosawa había obligado a Kirishima a tomar asiento a su lado. Quizás al darse cuenta de que era inútil razonar con un borracho, hizo que Kirishima se sentara y uniera a su triste fiesta.
Recordó la forma en que discutieron qué tan bien iban las ventas de uno de los autores más recientes, se quejó acerca de cómo las reimpresiones no llegaban lo suficientemente rápido, se quejó de un autor muy popular el cual se estaba viniendo abajo, y difamo todos aquellos trozos de discordia que normalmente se mantienen al interior de las botellas y ahora los estaba derramando libremente. Pero después de eso... que no podía recordar nada.
"¿Así que realmente no recuerdas nada en lo absoluto?"
Levantó sorprendido la cabeza ante ese comentario,  Yokosawa descubrió que mientras había estado sumido en sus pensamientos Kirishima había terminado de vestirse. Como toque final, su reloj de pulsera se deslizaba por su brazo. En el reflejo de este, observó su figura, repentinamente fue consciente de sí mismo, teniendo en cuenta su pelo erizado después de despertar, la barba desordenada en su mandíbula, y el hecho de que todavía estaba desnudo. 
"Sí, no es de extrañar, realmente bebí demasiado"
Cuando quiso poner pretextos, Kirishima le lanzó una mirada sugerente y se burló de él usando como represalia las mismas palabras que uso la noche anterior.
"'¿Es enserio? Ayer me decias: 'Por supuesto que no' Cuando te pregunté si habías estado bebiendo demasiado."
"Eso fue..." 
Si bien logró que tuviera un vago recuerdo de haber dicho algo por el estilo, fue algo más bien turbio como para abrir reflexiones ociosas de un borracho. Sin embargo, Yokozawa no tenía oportunidad de objetar.
"... Bueno, supongo que ocasionalmente los empleados tienen días en los que sólo quieren molestarse. Pero incitar a otros a que también lo hagan es algo inconveniente, así que trata de ser un poco más cuidadoso en el futuro."
"Lo tengo muy bien entendido, no hay necesidad de que me lo digas, muchas gracias."
"Sigue los consejos que te dan tus mayores sin replicar."

"¿Q-qué estás haciendo?" Kirishima se aproximo hacía él y resolvió el cabello de Yokozawa y en el momento que en que éste se movió para quitar su mano, un recuerdo afloró en su mente al sentir como esos dedos se paseaban por su pelo.
Esa no era la primera vez en que había sido tocado por esos dedos, podía sentirlo. Los recuerdos de la piel son la prueba de que habían interactuado con otra persona.
No quería aceptarlo... pero probablemente lo habían hecho.  Yokozawa podía sentir como el calor de su cuerpo subía poco a poco y aquello le hizo sacar sus propias conclusiones. Era demasiado aterrador para ir tan lejos como para imaginar en detalle lo que había sucedido, no importaba cómo se mirara, estaba claro que no era un cuadro bonito.
"... ¿Qué pasa contigo? ¿Por qué te volviste tan silencioso, así de repente? Comenzaste a recordar la noche que tuvimos, ¿verdad?”
No sirve de nada llorar sobre la leche derramada. Lo que más le importaba a Yokozawa justo en este momento era simplemente saber si había estado arriba o abajo...
No sintió ninguna molestia en particular o extrañeza alguna, eso quería decir que no habían llegado hasta el final. Y aunque no podía imaginarse a sí mismo involucrándose con Kirishima por su propia voluntad, menos podía imaginarse a sí mismo siendo empujado hacia abajo.
Pero más que eso, fue todo un shock imaginarse a Kirishima de esa manera. No eran personas cercanas, así que por supuesto que no sabían nada acerca de sus vidas privadas, sin embargo, pudo darse cuenta de que llevaba un anillo en su dedo anular izquierdo, Yokozawa asumió que era casado. ¿Realmente habían hecho algo juntos?
"... ¿Puedo hacerte una pregunta?"
"Depende de la pregunta."
Al darse cuenta de que a menos de que le preguntara directamente  nunca conseguiría una respuesta adecuada, Yokozawa fue directo al punto:
"¿Eres gay?"
"¿Tú no lo eres?"
"¡Por supuesto que no!", fue la respuesta inmediata que dio, por el hecho de que en realidad nunca había pensado en sí mismo como gay antes. Después de todo, sólo había estado enamorado de una persona del mismo sexo. Así que con toda sinceridad, nunca había imaginado si le gustaban los hombres en general, o si fue sólo Takano.
Cuando se conocieron, Yokozawa había tenido una novia. Pero siempre se había sentido más cómodo pasando el tiempo con Takano que con su novia, y poco después de haberse involucrado con él de vez en cuando, hizo que todo el asunto se hubiera disuelto de forma natural. Desde entonces, nunca había tenido una relación estable. Otros se habían enamorado de él (lo hacían con bastante frecuencia), pero él nunca había hecho ningún movimiento por voluntad propia.
"¿Qué pasa con esa respuesta? Ayer te quejaste toda la noche acerca de cómo tu corazón acababa de ser roto por otro hombre. ¿Tienes alguna idea de cuántas veces tuve que oír y oír y seguir oyendo la misma cosa? " 
"¿Yo dije eso?" Al oír las palabras de Kirishima, su sangre se congelo. Joder, ¿cuánto había dicho? Eso podría ser un gran problema si hubiera mencionado los nombres de Takano u Onodera en voz alta...

"En serio no te acuerdas de nada, ¿verdad? Francamente fuiste muy molesto, hablabas de cómo podrías haberlo hecho más feliz que ese hombre y cosas como: ‘¿No crees lo mismo?’...Pero de todos modos, no estabas demasiado exaltado. Nunca dijiste su nombre."
"¿No lo hice?" Fue patético, el cómo se había aferrado a las consoladoras palabras de Kirishima.
Quizás había tenido una mirada de desesperación en su rostro, para que Kirishima bufara mientras observa a Yokozawa de cerca.
"No tienes que preguntármelo con esos ojos trágicamente condenados, en serio. Nunca dijiste el nombre del tipo del que estas... Pero, teniendo en cuenta lo exaltado que estabas, es fácil adivinar que trabaja en la oficina, ¿eh? "
"Es... eso es... por supuesto que no." Un escalofrío recorrió su cuerpo ante aquella perfecta deducción, y haciendo una cara de indiferencia logró mentir. Tenía que aplaudirse a sí mismo por ser capaz de conseguir hacer esa mierda de cara y no decir una palabra.
"Pero era un chico, ¿verdad? La persona por la cual has tenido sentimientos durante todo este tiempo."
"Eso es..." No podía recordar lo mucho que había hablado la noche anterior, pero dada la confianza con la que Kirishima le estaba diciendo estas cosas, era poco probable que le estuviera haciendo preguntas capciosas.
"Este no es uno de esos libros Zafiro, ya sabes, así que no trates de decirme '¡Oh, la persona de la cual me enamoré ~sólo fue~ de un hombre'. No hay manera de que tuvieras sentimientos románticos por otro hombre sin que nada hubiera pasado desde el principio. Si no eres gay, no debes preocuparte mucho"
Al ver la forma en que los hombros de Kirishima se sacudieron por la de risa reprimida, (por la broma que acababa de hacer), hizo que Yokozawa alzará su voz sin pensar: "¿Qu...quién dijo que estaba tratando de...? como sea, ¿por qué diablos estamos hablando de mí? ¡Te he hecho una pregunta! ". Aunque apenas había pretendido preocuparse de ello, no ser capaz de recordar nada lo puso en una posición incómoda. Si todo este asunto resultaba ser cierto, se iba a morir de vergüenza.
Comprendía perfectamente que estaba siendo incitado por burlas baratas, pero por alguna razón no podía controlarse a sí mismo cuando se trataba de Kirishima, dejaba que sus emociones se le subieran a la cabeza.
"¿Por qué nunca me di cuenta de querías llegar a conocerme tanto? En realidad, para mi están bien ambas. Me atraen los tipos de carácter fuerte, independientemente de su sexo. "
Aquel significado para él, fue absolutamente un gran problema, por lo tanto, Yokozawa quedó abandonado... no había forma de determinar que era verdad y qué era ficción.
"¿Seguro que no te van los chicos? Probablemente eras todo un deportista en una escuela de chicos. "
"Pero que..." Yokozawa se sentía terriblemente humillado, sintió que básicamente le estaban diciendo que cualquier hombre estaba bien para él. Pero, entendió que si levantaba la voz y dejaba que sus emociones se apoderaran de él, acabaría siendo ignorado, pero de todas maneras, quería replicar, y sarcásticamente respondió: 
"¿Y qué hay de ti? ¿Cualquiera puede hacer esto contigo? Eres muy bajo como para aprovecharte de un borracho. "
"¿De qué estás hablando? Tú fuiste el que se aferró a mí y me rogó que no te dejara solo."
"¡No hay una maldita manera de que yo hiciera algo como eso!"
Ante la réplica de Yokozawa, Kirishima suavemente respondió, "¿Realmente puedes decir algo así cuando ni siquiera puedes recordarlo? Si estás tan seguro de que no es lo que pasó, busca en los recuerdos de esa cabecita tuya y luego habla".
"......."
Kirishima calló las palabras de Yokozawa poniendo unos de sus dedos bajo su barbilla para obligarle a mirar hacia arriba, y con frialdad dijo: 
"Me encanta domar a los chicos orgullosos como tú y bajarles los humos"
"¡Deja de joder! ¡No seas tan egocéntrico!"
Yokozawa enfureció, una ola de ira se apoderó de su cuerpo, y haciendo uso de esa ira, trató de empujar hacia abajo a Kirishima, agarrándose de él. Pero antes de que sus dedos pudieran sujetar el cuello del otro chico, se encontró con su propio brazo impulsado hacia un lado de la cama y en lugar de Kirishima, era él quien estaba siendo presionado boca abajo sobre la cama.
"Me temo que no puedo tolerar ese tipo de violencia."
"¡Ay-ouch, ouch, ouch!, ¡maldita sea! ¡S-suéltame!"
Gimió de dolor ante el movimiento que Kirishima había realizado, nunca se hubiera imaginado que podría haber sido tan fácilmente apresado de esa manera, y entre más luchaba, más fuerte podía sentir el dolor.
"En verdad, no tienes que subestimar a la gente, ya sabes, nunca sabes qué tipo de trucos pueden tener los más débiles bajo la manga."
"¡No necesito de tus sermones, déjame ya!" 
Teniendo en cuenta la habilidad con que había logrado el acto, el chico probablemente tenía alguna clase de conocimiento sobre artes marciales, pero a Yokozawa realmente no le importaba un comino en ese momento.
Mientras, luchaba con impaciencia a pesar del dolor, al fin, Kirishima lo soltó.
"Supongo que el "oso salvaje" del departamento de ventas no es más que una pantalla y ni siquiera muerde, ¿eh? estás bastante lejos de ser capaz de hacerme quedar abajo."
"Maldita sea..."
Dijo sentándose con pose defensiva. Yokozawa comenzó a frotar sus articulaciones para calmar un poco el dolor y como represalia fulminó con la mirada a Kirishima, quien sólo lo miraba hacia abajo levantado sobre él con las manos en sus caderas. Si bien podía parecer delgado vestido como estaba, era obvio que tenía un buen cuerpo.
Su pecho por debajo de la chaqueta era duro y sólido, sin partes "flojas" a la vista, y su ropa había estado bien adaptada para mostrar de forma inteligente su figura resistente. Para haber ido tras ese tipo cuando era sobrepasado en palabras y en cuerpo... estaba cavando su propia tumba. Poco pudo hacer más que sentarse en silencio, temblando ante la humillación.
"También añadiré que las miradas no tienen nada que ver, así que no trates de jugar sucio. Eso va para los hombres y las mujeres."
"¿Eh?"
"Estoy diciendo que lo que importa es el interior, ah, y por cierto, tu traje está colgado aquí."
Kirishima golpeó la puerta del armario.
"Deberías tomar la oportunidad de dormir hasta que haya salido. Probablemente, tu cabeza aun esta difusa gracias al alcohol, ¿no? "
Él se había tomado la molestia de colgar el traje Yokozawa... sólo había sido una pequeña sutileza.
"¿Y qué estás haciendo?"
"Me voy a casa. He pagado por la habitación, así que todo lo que tienes que hacer cuando salgas es devolver la clave de la tarjeta."
Salir juntos hubiera sido incómodo, por decir lo menos, así que, Yokozawa se sintió un hombre realmente afortunado al saber que Kirishima saldría primero, se cansó de sólo pensar en que pudieran verlos juntos pagando en la caja.
Pero en ese momento, una sola pregunta invadió su sensación de alivio:
"...Oi, espera un minuto. ¿Qué pasó con la cuenta de ayer?"
Yokozawa no recordaba haber salido del bar, o incluso haber sacando su cartera, pero dado a que estaba sentado aquí en estos momentos, debía significar que había pagado cualquier cosa y no se había dado cuenta... o no había pagado nada en lo absoluto.
"¿No es obvio? Ya la pagué. Estabas completamente ido, hasta ese momento ni siquiera podías caminar en línea recta, no sabes lo difícil que me fue empujar tu gran trasero a un taxi."
"Entonces, tal vez, simplemente deberías haberme dejado solo."
Si hubiera hecho eso, entonces Yokozawa no estaría aquí escuchándolo quejarse y en primer lugar, nada de esto hubiera pasado. Aunque se dio cuenta de que nada podía cambiar ahora, y aún no podía dejar de lamentarlo.
"No es como si hubiera tenido otra opción, ¿sabes? A mí me gusta ese bar, me habría enfadado si me hubieran echado a causa de que estabas hecho un asco."
"Oh, bueno, entonces me disculpo."
Al escuchar esa disculpa monótona, Kirishima abrió su cartera y sacó un recibo bastante largo.
"Aquí esta, en tus manos te entrego tu parte de la factura"

"¡Iba a pedírtela! ¿Crees que quiero tener que deberte alg…? ...¡¿Q-qué demonios es esta cantidad?!”
Fue lo que dijo después de arrebatarle el papel a Kirishima y ver el conjunto de números más grande que podría haber imaginado ver alineados en la parte inferior de una factura. Se trataba de una orden entera de mayor magnitud de lo que típicamente pedía al salir a beber. Había gastado más bebiendo en una sola noche de lo que normalmente hacía en un mes.
Al darse cuenta de la manera en que la cara de Yokozawa se había vuelto blanca, Kirishima aprovechó la oportunidad para explicar la extraordinaria cantidad. 
"Estabas ordenando nada más y nada menos que lo más caro, ya sabes. Es por eso que te decía que te lo tomaras con calma." 
"...."
Mientras Yokozawa desesperadamente quería preguntarle por qué no se había esforzado más en detenerlo, entendió que no había posibilidad en que Kirishima pudiera hacerlo en lo más mínimo. Y aunque lo hubiera intentado, Yokozawa probablemente no lo habría escuchado.
"Voy a dejar que guardes apariencias: vamos a dividir la cuenta por igual. Gano más dinero de todos modos."
"¡No necesito tu compasión! ¡Voy a pagar lo que ordené!"
Esa fue la política de Yokozawa para cuidarse a sí mismo con sus propias manos, incluso si eso requería un poco de trabajo. Pero, por desgracia, Kirishima vio a través de él y rió ligeramente entre dientes...
"Deja de ser tan terco. ¡Te pusiste blanco cuándo viste el recibo! Ahora sé un buen chico y haz lo que te sugieren."
"Tú..." Fue humillante haber sido visto a través de este tipo, pero la verdad, es que su billetera realmente iba a ser golpeada el día de pago. Sin embargo, quiso resolver esta deuda adecuadamente. Si hubieran sido más cercanos, podrían haber resuelto esto simplemente la próxima vez en que salieran, pero su relación con Kirishima no estaba más allá del hecho en que ambos trabajaran en la misma empresa.
Desafortunadamente, no tenía suficiente dinero en efectivo para pagar de una sola vez, no tenía más opción que deberte a Kirishima por esto.
"Sólo… espera hasta el día de pago, ¿sí? Una vez que tenga el dinero, me aseguraré de reembolsarte completamente".
"Te dije que la mitad estaba bien, ¿no? ¿Realmente no quieres deberme nada?"
"Simplemente no quiero que tengas problemas por mí culpa, ¡es todo!"
"Ya veo... Pues bien, es bueno que tengas un fuerte sentido de la responsabilidad. Entonces, supongo que tendré que aceptar tu oferta. Ah, y me olvidaba de una cosa más. Trabajaras como mi sirviente por un tiempo."
"... ¿Cómo dices?"  Yokozawa se vio incapaz de seguir el ritmo del cambio repentino del tema y parpadeó varias veces en un mismo instante.
Al ver su expresión de asombro, Kirishima le explicó lentamente, como si estuviera dando instrucciones en el trabajo.
"Estoy diciendo que por el momento, no irás en contra de todo lo que diga."
"¡¿Y exactamente por qué tendría que hacer eso?!"
No podía entender una palabra de lo que ese hombre estaba diciendo. Incluso teniendo en cuenta el contexto de la conversación hasta el momento, no pudo encontrar nada que previera esto.
"Es debido a que has adoptado una deuda de infierno. Me arrastraste en tu "fiesta de tragos", me hiciste escucharte como una perra, luego me haces pagar la cuenta y cuidar de tu culo borracho... sólo eso es demasiado."
Sin espacio para esconderse, Yokozawa no podía hacer más que sentarse en silencio.
"Además, estoy seguro de que no quieres que estas fotos embarazosas salgan a la luz, ¿verdad?"
"¿...Fotos embarazosas...?" Esas palabras, le fueron imposibles de entender, ¿cuáles eran esas imágenes y cómo eran de embarazosas?, aún así un escalofrío recorrió la espina dorsal de Yokozawa.
"Eres muy lento, las que tomé ayer por la noche, por supuesto."
"¡¿Cu-cuándo las tomaste!?"
"Estoy seguro de que puedes darte cuenta por ti mismo. Trabajas para una empresa editorial, trata de usar un poco de imaginación."
"¡Deja de joder, borrarlas! ¡Ahora mismo!"
Yokozawa saltó de la cama y cogió el teléfono celular de la mano de Kirishima, tratando de arrebatárselo, pero Kirishima suavemente lo hizo a un lado, y le dejó hacer el ridículo.
"¿Por qué demonios iba a hacer una cosa tan inútil como esa? Si quieres que las elimine, entonces sólo haz lo que digo y sin protestar. Voy a borrarlas cuando termine de jugar al 'amo y sirviente' contigo."
"¡¿Qué diablos estás pensando...?!"
Nunca hubiera sospechado que alguien que tiene una posición tal como la de Editor en Jefe, caería tan bajo como para amenazar a alguien así.
"¿Quién sabe? ¿De verdad crees que te revelaría mis motivos ocultos sólo porque lo preguntas? Pues bien, me voy. Diviértete soñando con lo vergonzoso que te ves~"
"¡Es-espera! ¡Oi! "
Pero Kirishima ya se había ido, dejándolo con sólo aquellas burlas. Yokozawa ni siquiera podía ir tras él, ya que aún estaba desnudo.
"...Esto es absolutamente horrible", susurró Yokozawa en un suave gemido, se quedó solo en la habitación en silencio sentado en la cama con nada más que su ropa interior.



La tormenta de la noche anterior parecía haberse calmado , ya que era de mañana. El cielo después de la tormenta era de un color azul claro, y en irónico contraste con ese cielo despejado, Yokozawa se retorcía de las náuseas provocadas por la resaca.
Kirishima le había pedido que durmiera hasta que fuera momento de irse, pero no era tan insensible como para ser capaz de descansar en una condición como esa. Había tomado una ducha para quitarse de encima algo de la fatiga, y apenas una hora después de que Kirishima se había ido, Yokozawa también lo hizo.
El traje que encontró en el armario había sido elegantemente lavado en seco por alguna razón, pero era imposible saber lo que la gente en la oficina podría pensar si se presentaba luciendo el mismo traje que había usado el día anterior. Teniendo en cuenta que también necesitaba alimentar a su gato, decidió ir primero a su apartamento, antes de dirigirse a la oficina.
En el camino, se detuvo en una farmacia y tomó una bebida energética de cúrcuma, después de todo, tomar unas cuantas cosas antes sería mejor que recibir todo el dolor después.
"¡Achoo!"
El hombre que caminaba delante de él había estado estornudando desde hace bastante tiempo. ¿El frío andaba dando vueltas otra vez? Tal vez la razón por la que se sentía como una mierda total no se debía al alcohol sino que era en realidad el comienzo de un resfriado. Decidió tomar un poco del antifebril que guardaba en su escritorio, mientras pensaba en esas cosas, casi se le escapó el ascensor y una de sus mano llegó a sostener forzosamente una de sus puertas, las cuales que se abrieron a la misma medida en que comenzaron a cerrarse.
"¡Espera, voy a entrar!"
"Ah... B-buenos días..."
"¡!"
La persona que se había subido antes que él no era otro más que el novato del departamento de Edición Esmeralda, Onodera Ritsu. También era la persona que menos quería ver en esos momentos. Yokozawa hizo una mueca y miró al frente.
"Oh. Es eres tú. No me hagas mirar a la gente que no quiero ver a primera hora de la mañana. "
"...Lo siento..."
Por supuesto, Onodera probablemente tampoco quería verlo, no representaba placer alguno hacerle frente a un rival en el amor. Incapaz de soportar el silencio que se extendía entre ellos, Yokozawa lo rompió por voluntad propia.
"Llegas temprano como para ser un editor. ¿O es sólo que eres lento en el trabajo? "
Pero Onodera no respondió al sarcasmo de Yokozawa con su fervor habitual.
"No es eso. Sólo tengo que entregar la propuesta del proyecto para el siguiente volumen. Pensé que hacerlo antes era mejor... "
"Sabes, no es como si tuvieras que ser tan entusiasta acerca de un trabajo que ni siquiera te gusta. ¿No deberías estar escribiendo tu solicitud de transferencia al área de literatura?"
Eso no era ni sarcasmo ni burla, sino que realmente sentía que si se trataba de un trabajo que odiaba, entonces no había necesidad de continuar.
No todos pueden hacer lo que aman para ganarse la vida, claro, pero todavía era posible encontrar valor y significado en una carrera. Ya no estaban protegidos como cuando eran niños pequeños, de modo que si que era imposible cambiar sus sentimientos por la línea del trabajo en la que se encontraba, continuar era una falta de respeto tanto para el trabajo como para sus compañeros de trabajo.
"¡Ah-umm-! Realmente... ¡Siento que me gustaría probar suerte como editor de manga! "
Dijo Onodera, cortando a Yokozawa, y su respiración se volvió un tanto trabajosa.
"Sé que todavía tengo mucho que aprender, así que le agradecería si pudiera ayudarme enseñándome también. A-aunque, para ser honesto, realmente no me llevo bien con usted. Takano-san dice que usted realmente sabe cómo funciona todo del negocio."
Pensar que ese día llegaría... el día en que Onodera le diría algo como esto por propia voluntad... Tal vez los cerdos vuelen un día. Cuando ese chico había entrado en la empresa, le pareció que había mirado despectivamente la división de manga, pero desde que fue asignado a Esmeralda, su manera de pensar había cambiado.

...Y probablemente, todo fue gracias a la influencia Takano.

El dolor (de la resaca) que había disminuido, regresó como una puñalada atravesándole el pecho. La herida en su pecho aún a medio curar, le dolía de manera punzante. En un esfuerzo por cortar la herida con su propia mano, volvió a atascarse en su rinconcito de arrogancia:
"¡Por supuesto que sí! ¡Pero es demasiado pronto para que alguien como tú me pueda pedir consejos!"
Onodera respiró entrecortadamente y Yokozawa repentinamente se sintió mal, dándose cuenta de que había dicho las mismas palabras que dijo anteriormente con Kirishima. Tal vez sólo porque no se sentía bien, tener que enfrentarse a Onodera como ahora, hizo que sus palabras sonaran como duras reprimendas. Al darse cuenta de que no era prudente aplastar su espíritu de esa manera, cuando por fin parecía haber hecho un poco de fuego con él, hizo que suavizara sus palabras, y le dijo a Onodera, quien había retrocedido a su lado:
"Bueno, aunque no quiera aceptarlo, tengo que admitirlo: Haces bien tu trabajo."
"¡!"
Onodera se sorprendió con claridad ante las palabras de Yokozawa. El ascensor se detuvo en la 3 ª planta, y las puertas se abrieron suavemente. Lanzando una mirada de vuelta a Onodera, Yokozawa bajó a su piso. A pesar de que en Esmeralda editing las oficinas de la división de shoujo manga estaban en el cuarto piso, Onodera se bajó con él.
"Hiciste bien esa propuesta. Puedes seguir adelante con ella. "
"¿Eh?"
"Pero si no puedes lograrlo, entonces es inútil. Tengo dudas acerca de que si eres o no realmente capaz de hacerlo, pero voy a cooperar. Porque es mi trabajo".
Onodera lo miró de reojo, y se inclinó ante él, nervioso.
"¡Ah, claro! ¡Espero que podamos trabajar juntos! "
"Y una cosa más."
Tenía que saber una cosa, o más bien, tenía que confirmar una cosa. Si perdía la ocasión de hacerlo ahora, nunca más tendría la oportunidad de hablar a solas de esta forma otra vez, aunque no quería hacerlo de nuevo de todos modos. Respiró hondo y trató de mantener su voz lo más uniforme posible a medida que hablaba.
"¿Estás enamorado de Masamune?" 
"¡!"
Takano le había dicho a Yokozawa sobre sus sentimientos durante el día anterior, haciéndole saber muy bien que no había absolutamente ninguna posibilidad para él. Pero todavía no sabía cómo se sentía Onodera.
Parecía que el chico tenía un mínimo interés fugaz, pero tenía que confirmar si ese interés era el mismo que sentía Takano.
Tras un largo silencio, casi doloroso, Onodera asintió con la cabeza, y con la cara de un color rojo brillante murmuro: "... Sí".
Yokozawa cerró lentamente los ojos, y los volvió a abrir poco a poco.
"Al menos sientes algo... Si lo lástimas, no dudaré en tomarlo de regreso. Solo quiero que tengas eso en mente. "
Dejó pasmado a Onodera donde se encontraba y se dirigió a las oficinas de venta. Sintió que las puertas del ascensor detrás de él se abrían y cerraban de nuevo. Miró a ambos lados de su oficina asegurándose de que su piso estaba completamente vacío y se desplomó sobre su silla. Deslizó la palma de su mano sobre su frente, y murmuró débilmente: 
"...¿Qué demonios estoy haciendo...?”
Eso no había sido una declaración de guerra, sino que simplemente había querido darle un pequeño empujón a Onodera. Si realmente hubiera tenido la intención de tomar de vuelta a Takano, entonces esas palabras sólo se hubieran vuelto en contra de él.
Tal vez le había dado una mano al chico, porque tenía la sensación de que Onodera era realmente, verdaderamente grave. Aunque las dudas y vacilaciones habían desaparecido de sus expresiones.
... Algo había pasado entre ellos la noche anterior, era casi seguro.
...Tal vez eso era lo más conveniente para cierta persona.
Para un tipo que tiende a pensar demasiado las cosas y que se deprime más allá de lo cree, al salir con alguien aparentemente débil, pero con sentimientos puros, sin complicaciones, como era Onodera... en realidad su trabajo había llegado al final. 
Él sólo quería que Takano fuera feliz. Precisamente porque sabía lo mal que lo había pasado en el pasado, Yokozawa quería esto más que nada en el mundo. Aunque él quería ser el encargado de hacer a ese hombre feliz, no pudo evitar que Takano no sintiera lo mismo.
...Es hora de ponerse a trabajar.
No es como si se fuera a sentarse y revolcarse sobre su roto corazón para siempre. Si pudiera sumergirse en su trabajo, entonces seguramente el dolor en su pecho se desvanecería con el tiempo. 
Se irguió haciendo que la parte de atrás de su silla rechinara en señal de protesta, abrió su laptop y comenzó con energía.





Ninguno de sus compañeros de trabajo querían acercarse a Yokozawa más de lo absolutamente necesario, teniendo en cuenta que había estado trabajando como un demonio desde la mañana. Aunque no tenía ganas de tener una charla en esos momentos de todos modos, consideró que todo eso fue lo mejor, y después de terminar su trabajo de oficina, se había sumergido en un papeleo por el resto del día.
"...¡Maldita sea!"
Cada vez que movía sus brazos, su camiseta almidonada tiraba de él con fuerza, recordándole la mañana que sólo quería olvidar. Teniendo en cuenta que apenas había podido quejarse ante alguien que tenía un puesto de trabajo superior al suyo y a quién había visto en bata de baño. Se quedó solo con la angustia. 
En un intento de retirar por la fuerza las imágenes de su cabeza, se volcó sobre su trabajo, tuvo cuidado de ordenar una a una cada pieza de los negocios. Ya había terminado de preparar la documentación para la reunión del lanzamiento para el fin de semana, y dado que se había decidido añadir otra carrera de los números atrasados ​​de una serie que estaba a punto de lanzar un nuevo volumen, la escasez del stock deberían ser atendidos. 
Todo lo que queda... es la propuesta del proyecto, eh...
El departamento de Yokozawa trataba, en general, de las promociones de las ventas de los cómics, y su proyecto más importante de momento era “Za Kan”. No sólo estaban los planes en curso para sacarla en versión de película, sino también tenían que asegurarse de que las ventas tanto del volumen nuevo como el de los números anteriores les habían ido bien. La venta de libros también era un deber del departamento de ventas.
Una buena cantidad de dinero se iba a poner en la película, y con el aumento de personal se produjo un aumento en los costos laborales y esas cosas en general. Si no podían examinar un ingreso neto superior a los costos, entonces no tenía sentido entrar en toda esa promoción. A fin de mantener una serie popular entre los aficionados, también tenían que poner constantemente nuevas series. 
Independientemente de que si una serie se estaba vendiendo bien o no, ¡el departamento de ventas siempre era el encargado de vender más! Para llevar a cabo esa misión, se les mantenía trabajando como perros día y noche. Y si bien es cierto que apenas había espacio para respirar, era un trabajo del cual Yokozawa se sentía muy preparado. 
Había optado por trabajar en la industria editorial por la sencilla razón de que amaba los libros. Teniendo en cuenta que nunca había querido participar en la elaboración de un libro, al igual que con los autores o editores, en un principio tenía la intención de trabajar para una empresa comercial regular. Sin embargo, un día, había pasado a tomar un spot de televisión donde describían el trabajo del departamento de ventas de una editorial y eso cambió por completo sus ambiciones. Después de todo, no fue una tarea difícil salir y reunirse con la gente, y si iba a tener que venderle cosas a la gente, se sentiría bien poder vender algo que él mismo le gustaba, así era como él lo veía.
Había sido guiado sólo por el instinto en ese momento, pero incluso ahora sentía que había tomado la decisión correcta. Sentía que estaba haciendo un trabajo que valía la pena, y trabajar en un lugar como Marukawa Shoten, que estaba lleno de trabajadores con una fuerte personalidad, fue fácil, incluso para una persona de carácter tan fuerte como él.
¿Hm...?
Al reunir todo el papeleo de los departamentos individuales, Yokozawa se dio cuenta que aún le faltaban los datos relativos a los materiales promocionales que se utilizarían en la campaña a partir del próximo mes. El departamento de ventas era responsable de ordenar y reunir todos los puntos de compra de artículos, carteles y similares, pero sin las imágenes en bruto del departamento de edición, hacer tales órdenes era imposible. 
Yokozawa llamó a un hombre sentado en diagonal frente a él, un subordinado que acababa de colgar el teléfono. "
¡Oi, Henmi! ¿Hemos conseguido los datos de los materiales de promoción de la gente de Japun? "
"No, todavía no. Se suponía que iban a llegarnos esta semana, pero..."
"¿'Esta semana'? ¿Acaso no pillan que ya es viernes? No me digas que están pensando en traerlo en la noche del domingo o algo así, ¿verdad? Ve allí y comprueba si no puedes prenderles fuego en el culo. No harán nada por una simple conversación telefónica. "
"¡S- sí, señor"
Henmi se levantó rápidamente de su silla después de recibir la reprimenda por parte de Yokozawa, tal vez porque Yokozawa sonó más duro que de costumbre.
Reflexionando que lo mejor que podía hacer el chico era traerle el proyecto, Yokozawa dejó vagar su mirada por el suelo y se sorprendió de encontrar a Kirishima a los pies de la entrada de su oficina. 
"¡Geh!" 
Henmi, que estaba de camino a las oficinas de edición Japun, entró en pánico y corrió a saludar a Kirishima.
"¡Kirishima-san! ¡Esta es una gran sorpresa! Rara vez baja al departamento de ventas. ¡Estaba de camino para allá cuando lo vi!".
Los otros a su alrededor parecían igualmente curiosos en cuanto a por qué el Editor en Jefe Kirishima había recorrido todo el camino hasta el piso de ventas. 
"Sólo vengo para entregar los datos de los materiales de la promoción. Siento haber tardado tanto. El personal de nuestro departamento tenía la intención de traerlo a tiempo, pero terminaron sepultados bajo otros documentos y sólo los descubrí ahora." Dijo entregándole un CD de datos a Henmi.
"Gracias, y siento que un editor en jefe haya tenido que recorrer todo el camino hasta aquí..."
"Nah, estaba en mi camino de todos modos."
"'¿En su camino'?"
Henmi sonó audible confundido ante las palabras es Kirishima. Aunque no era ninguna sorpresa, ya que había pocas probabilidades de adivinar la verdadera razón por la que Kirishima podría haber venido.
Yokozawa tenía una muy mala sensación y dio la espalda para evitar encontrarse con la mirada de Kirishima, pretendiendo centrarse en la pantalla de su ordenador. Pero, naturalmente, no había forma de que algo así evitara que lo notara, y fue fácilmente encontrado por Kirishima.
"Oh, ahí estás. Yokozawa, vamos a beber. "
"¿?" 
Todo el piso rompió en murmullos ante la invitación de Kirishima, eran incapaces de creer que Kirishima había venido hasta aquí sólo para invitar a Yokozawa -con quien nunca había tenido ninguna relación fuera del trabajo- a tomar un par de tragos. En efecto, puesto que las veces en las que se habían encontrado durante las reuniones se trataban con vehemencia, varios habían pensado que no se llevaban muy bien. 
Caminando hacia el escritorio de Yokozawa, repitió -por si acaso- nuevamente su invitación, "¿No me oyes? He dicho que vayamos a tomar un trago. " 
"...Todavía tengo trabajo que hacer." Hizo un pequeño intento por resistirse, pero Kirishima sólo resopló con sorna.
"¿Eh? No hay forma en que todas las personas en este departamento no hayan cumplido con su cuota de tiempo. ¿Qué demonios has estado haciendo todo el día? "
"¡Cállate! ¡Este es un trabajo para la próxima semana! "
Tan pronto como había dejado caer esas las palabras de sus labios, se dio cuenta de que había sido incitado después de haber sido sacado de quicio. La expresión en el rostro de Kirishima mientras sonreía hacia que se irritara más allá de cualquier cosa. 
"Puedes hacerlo la próxima semana. De todos modos, estos chicos pueden trabajar mejor sin un bocazas como tú aquí. ¿No?" 
Henmi, que los había estado observando con interés se descuidó, y respondió de manera nerviosa cuando Kirishima volvió de repente la conversación con él.
"¿Eh? Ah bueno, eso es... "
"El hecho de que no niegue la implicación directa... significa que está de acuerdo con ella, eso pienso. "
Cuando Yokozawa dirigió una mirada dura hacía Henmi, Kirishima se adelantó y le revolvió el cabello.
"¿Q-qué diablos estás haciendo?"
"No les des más momentos difíciles a tus subordinados. ¡Estás haciendo una cara de miedo! Deja la mala leche. Ahora date prisa, toma todas tus cosas y salgamos de aquí. "
"¿Y por qué razón en el mundo iría contigo?"
Cansado de jugar este juego frente a una audiencia tan grande, sin pensarlo dejó escapar sus verdaderos pensamientos. Pero Kirishima se mantuvo indiferente, incluso ante la desagradable expresión en la cara de Yokozawa.
"¿No estás demasiado joven como para estar siendo senil? No me digas que ya has olvidado lo de esta mañana-" 
"¡...!"
Yokozawa empujó fuertemente su silla hacia atrás en un esfuerzo por cortar las palabras de Kirishima. Nunca había sospechado que Kirishima podría haberlo amenazado en un lugar como lo era la oficina ¡de todos los lugares posibles la oficina! Corto las palabras de Kirishima antes de que pudiera decir cualquier cosa aun más estúpida, Yokozawa levantó la voz y habló.
"¡Ah! ¡Oh, es correcto! ¡Se suponía que íbamos a tener que charlar sobre la campaña!"
"Exactamente. ¡Me alegro de que lo hayas recordado! "
Yokozawa hervía en rabia ante la sonrisa descarada que el otro chico le había pegado, pero si estallaba en un lugar como este, no se sabía qué tipo de rumores podrían brotar. 
"Bueno, entonces ¿vamos?"
Nunca había usado expresiones como esta, incluso en los tiempos de los asaltos de negocios. Si hubiera sabido que este tipo de cosas podían surgir, tal vez habría trabajado más en su sonrisa forzada. Yokozawa pasó rozando a Kirishima por la puerta y salió del despacho, huyendo de las miradas curiosas de sus compañeros de trabajo.
"¿Y bien? Delicioso, ¿verdad? "
"... Sí, lo está."
Tomó un sorbo del Hokuriku sake que Kirishima le había ofrecido, y tuvo que admitir que era lo suficientemente delicioso como para hacer que sus ojos se salieran de sus orbes. El aroma a flores que flotaba por su nariz y la dulzura que se propagaba a través de su lengua eran de primera categoría, y el sabor que dejaba lo hacía sentir renovado. Aunque era frustrante estar de acuerdo tan fácilmente, pero las cosas deliciosas eran deliciosas, sin importar que.
Después de disfrutar de una comida ligera, Kirishima lo había traído hasta aquí, a este bar especializado en sake japonés. El lugar tenía una atmósfera completamente diferente de los lugares que habitualmente frecuentaba con la gente de ventas de otros departamentos y clientes. Incluso el pequeño tazón del cual habían recibido sus bocadillos era de muy buena calidad, y los empleados realizaron todas sus labores con la mayor cortesía posible, contrario a lo que habitualmente se observa en las cadenas de restaurantes, era un lugar cómodo para pasar el tiempo. 
"Pronto vas a cumplir los 30, trata de aprender a beber correctamente mientras todavía puedas."
"Pues, tienes que saber que no suelo beber así."
"Heeeh... ¿En serio?" 
"¡Sí, es así! Y de todas formas, todavía tengo un buen par de años antes de llegar a los 30."
Tenía la sensación de que Kirishima no le creería, así que al decir esas palabras aumentó la fuerza de su tono, y al darse cuenta de que había levantado la voz, miró rápidamente alrededor de la habitación y dio gracias a Dios de que se habían sentado lo bastante lejos en el interior, y que al parecer, ninguno de los otros clientes se habían dado cuenta.
"Esos dos años van a pasar volando."
"Cállate".
Kirishima, simplemente bebió feliz un sorbo de sake, disfrutando ver como Yokozawa se salía de quicio. Al darse cuenta de que era inútil razonar con Kirishima, Yokozawa le ignoró y levantó el vaso de Edo-faceta a sus labios. Saboreó su suave sabor en la lengua y termino de tomarse en el resto en el bar.
La clientela parecía estar compuesta principalmente de hombres mayores que Yokozawa, aunque había algunas mujeres solas. Con una cálida e indirecta iluminación, el bar tenía un ambiente tenue, más bien elegante y eso era muy acogedor. En el pasado, había evitado este tipo de bares ya que tenían un alto costo, y obviamente porque no le convenía, pero probablemente, no le importaría volver a un lugar con este tipo de ambiente, pero sin compañía. Se preguntó con quién vendría Kirishima normalmente.
"... Así que te divierte arrastrarme a un lugar como este, ¿no?"
"Tenía muchas ganas de ver tu cara de mal humor."
"Sabes, tienes una personalidad muy retorcida."
"De hecho, a menudo recibo muchas felicitaciones por mi personalidad.”
Yokozawa se sintió nervioso por la forma en que las comisuras de los labios de Kirishima se levantaban cada vez que sonreía.
Habló con saña, haciendo todo lo posible para evitar ser absorbido por la atmósfera que rodeaba a Kirishima, que parecía estar tratando intencionalmente de hacerle fruncir el ceño.
"Estoy seguro de que tus subordinados tienen dificultades para realizar su trabajo bajo la supervisión de un jefe como tú."
"No hay manera de que les hiciera cualquier cosa cruel a mis pequeños y lindos subordinados. Estoy seguro de que están en un infierno mucho más feliz, al menos uno mejor que el de los pobres desgraciados asignados a ti.”
"¡Eso no es-!" Verdad... trató de decir, pero recordó la reacción que había tenido Henmi. Si su actitud era estar realmente succionando la vida de quienes lo rodeaban, entonces ese no era un buen camino para caminar costa abajo.
No todas las personas eran realmente competitivas. Por cada trabajador resistente que podía hablar acerca de sus pensamientos, había otro que sufría bajo la tensión. 
"Tus chicos hacen un buen trabajo; deja que lo sepan de vez en cuando. Hay un mundo de diferencia entre decir unas pequeñas palabras como 'Buen trabajo’ y 'gracias.' "
"... ¿Acaso crees que no lo entiendo?" 
"Lo entiendes, pero todavía no lo haces, ¿verdad? No va a pasar mucho tiempo y el único que va a estar dispuesto a soportar tu mierda tsundere será su amante. "
"¿A quién estás llamando tsundere?"
"Aunque debo admitir que no tienes nada de ‘dere’”
"¿Qué diablos se supone que significa eso?"
Rápidamente perdió el impulso de seguirle el ritmo, Yokozawa pasó de él y se volvió hacia otro lado, fingiendo estar distraído dándole un trago a su bebida. El sabor era magnifico, y se deslizó por su garganta más suave que el agua. Si no tenía cuidado, sería muy fácil beber demasiado de esto.
Kirishima se fijó en él mirando con amargura su vaso vacío. "¿Quieres un poco de agua?"
"Estaré bien, de todos modos, no estoy bebiendo a la misma velocidad con la que lo hacía ayer."
Debería estar bien si lo dejaba en este instante. Para empezar, él no era una persona fácil, sólo había bebido mucho más de lo habitual la noche anterior.
"De todas formas, ¿por qué eres tan condenadamente persistente conmigo?"
Hasta ahora, había estado distraído al estar irritado con la forma en que Kirishima alardeaba de sí mismo, pero cuando se detuvo a pensar en ello, pensó que era bastante extraño.
Tenía que tener compañeros de su misma edad en la empresa, no había ninguna razón para que lo invitara a salir de esta manera. Y más con lo borracho que se había comportado el día anterior, no tenía la necesidad de hacer un movimiento con un hombre que era mayormente conocido en la empresa como un "oso salvaje", si le daba la gana, seguramente Kirishima podría atrapar a cualquier persona que él quisiese.
No podía entender el razonamiento de salir con alguien que no tenía –absolutamente- algo del encanto que buscaba Kirishima, quizá vino con él solamente porque se habían encontrado en un bar la noche anterior y había visto su lado más débil.
"¿No te lo dije? Me gusta jugar con los chicos orgullosos." 
"Sigues balbuceando estupideces, ¿no? Y si quieres chicos orgullosos, nuestra empresa está llena de ellos, si no lo ha notado. ¿Por qué tengo que ser yo? ¿Por qué no, no sé... alguien como, Takano..."
Sin pensarlo, con sus propias palabras había desgarrado su herida. No había manera de que Kirishima no sospechara algo, ahora después de que de todos los lugares, había traído ese nombre hasta aquí. Rezando para que Kirishima no se diera cuenta de la forma en que estaba temblando por dentro, lo miró vacilante.
"¿Takano? No, él no es bueno. Puede ser orgulloso, pero es más sensible de lo que se ve, se siente como si pudieras hundirlo con un solo golpe. Probablemente no sería un gran desafío si realmente fuera tras él. " 
"..."
Tuvo que admitir, que estaba impresionado ante el buen juicio de Kirishima. Tal como dijo, sin duda, Takano tenía un lado sensible. Podríamos poner la siguiente situación como ejemplo, Takano era como un farol, un muy buen farol, pero una vez que su luz se iba apagando, ya no era bueno en escoger con seguridad una decisión por sí mismo. Pero en ese mismo sentido, te permitía acercarte a él, te habría su corazón y confiaba en ti sin importar que. Aunque hay que reconocer que era mucho más evidente cuando estaban en la universidad, y que al entrar al mundo laboral y el haber crecido, parecían haberlo suavizado un poco. Pero sus elementos básicos todavía no habían cambiado en lo más mínimo.
"No voy tras novatos que todavía no están llenos de sí mismos."
"Hey, sabes que él y yo tenemos la misma edad, ¿verdad?"
Entiende que tiende a parecer más viejo de lo que realmente es, pero si Takano era considerado un novato, entonces él también lo estaba siendo. En ese punto no estaba de acuerdo con Kirishima.
"Estoy hablando del interior. Pero me parece bien que haya sido capaz de poner a Esmeralda de nuevo en marcha, y eso es porque tiene esa pequeña sensibilidad en él. Pero tú tienes tus buenos puntos propios, no tienes que ser tan sensible al hecho de que tienen la misma edad".
"¡Y-yo no soy sensible con eso!"
Kirishima parecía haber llegado la idea de que Yokozawa veía a Takano como un rival. Si bien eso era mejor a que se diera cuenta de que Takano fue el tipo que lo había rechazado, todavía se sentía irritado.
"¿En serio? Bueno, tengo que admitir que eres algo así como un novato, pero contigo mismo, es la forma en que lo veo. No me importaría enseñártelo todo, desde la cabeza hasta la cola, si lo deseas."
"... Sí, no se trata sólo de tu personalidad retorcida, tus hobbies también lo son."
"Sucede que pienso que juzgo bastante bien el carácter personal."
"Mira quién habla."
Aunque no quería dejarse, de por sí, no podía entender qué pasaba de interesante por la mente de ese tipo. Si realmente tenía la intención de arrastrar a alguien aquí con él, ¿no hubiera sido mejor encontrar a un subordinado sumiso de su propio departamento?
"Ya sabes, para ser un tipo que por lo general tiene una actitud imponente, de seguro tienes una baja opinión de ti mismo. Eres bueno en tu trabajo y no tienes mal ojo. Tienes que tener un poco más de confianza en ti mismo, ¿verdad? "
"¿Q-qué demonios es eso? ¿Qué acaso me estás vigilando con atención? "
Creció el nervioso al ser halagado tan de repente. No podía dejar de sentir como un elogio la caída de los labios de Kirishima, aunque de alguna manera, en realidad era una trampa.
"Veo que no estás acostumbrado a ser felicitado. No tienes que sonrojarte. "
"¡No estoy sonrojado--!"
"¿Hmm? No eres alguien realmente convincente con esa cara tan roja."
"¡Deja de decir lo que se te viene a la mente! De todas formas, ¿cómo diablos puedes saber si alguien es sexy o no en un bar tan oscuro como éste? "
"Pues, me tienes aquí".
Kirishima se encogió de hombros dándole esa respuesta. Yokozawa suspiró, harto de la manera en que todo parecía de alguna manera, estarlo divirtiendo. Nunca habían interactuado mucho fuera del trabajo, pero aun así nunca se habría imaginado que Kirishima tuviera una personalidad tan fácil de llevar.
Dentro de Marukawa Shoten, era conocido como un creador de gran éxito, después de todo, había ayudado a producir más éxitos que cualquier otra persona en la empresa, y Yokozawa siempre había imaginado que era alguien muy adicto al trabajo, pero la realidad era muy diferente.
"...Voy al baño".
"¿No acababas de ir? Tal vez seas más viejo de lo que piensas~ "
"¡Cállate!"
Kirishima lo despidió con una sonrisa y con una sensación de malestar, Yokozawa se deslizó hacia el cuarto de baño situado en el interior del bar.
Se puso de pie delante del limpio espejo, no había ninguna mancha en él… suspiró profundamente. Tendía a perder los estribos con rapidez cuando se trataba de Kirishima. Sabía que no había estado bebiendo mucho esa noche, pero por alguna razón, no podía mantener la calma al lado de ese tipo. Quizá era porque era alguien que había visto su lado más débil o tal vez porque no era nada más que una presencia incómoda para él, no podía decirlo. Siempre había sentido una sensación de inquietud acerca de Kirishima, pero como nunca habían tenido que compartir espacio por mucho tiempo fuera de las reuniones, nunca había sido capaz de averiguar qué era exactamente, así que solo desechó la idea. 
Pero incluso sin saber por qué se sentía así, todavía había una manera de lidiar con él. Todo lo que tenía que hacer era distanciarse del hombre en cuestión. Si pudiera hacer eso, podría escapar de esta irritación constante también.
... Sin embargo, es más fácil decirlo que hacerlo.
No era como si estuviera haciendo esto por su propia voluntad, estaba siendo obligado por Kirishima. Lo que significaba que sólo podía esperar a que Kirishima se cansara de burlarse de él. No importaba cómo lo miraba, siempre volvía a eso. No podía contra un oponente que situaba por encima de él en años y en la posición en la empresa, alguien a quien no podía ganarle en palabras o fuerza física, era inútil rebelarse más de lo que ya lo había hecho.
Maldita sea...
Al final no sabía qué hacer, no podía dejar de estar irritado. Maldiciendo en voz baja, giró el grifo a toda potencia y se salpicó el rostro enrojecido. Podía sentir como poco a poco regresaba a la calma gracias al agua fría, y se secó la cara con un pañuelo que sacó de su bolsillo. Tomando un respiro final, salió del baño.
“Tus mangas están mojadas, sabes. Sécate correctamente antes de volver. "
"No me toques."
Una cachetada llegó a la mano de Kirishima seguido de eso, procedió a limpiar las mangas con el pañuelo que acababa de regresar a su bolsillo.
"No tienes que estar tan exaltado, no muerdo. ¿No estás siendo un poco demasiado sensible?"
"No, no lo soy."
"¿En serio?, ¿Qué hay de ahora?"
La forma sugerente en que le sonrió, y el hecho de que por alguna razón no podía apartar los ojos de esa mirada, y de ese rostro, dio que pensar a Yokozawa.
"Bueno, ¿nos ponemos ya en marcha? después de todo, no puedo pasar dos noches fuera de casa."
Kirishima tomó su bolso y se deslizó lentamente de su silla. Al ver la acción, un empleado llegó rápidamente con los abrigos que habían marcado.
"¡Ah, espera! Voy a pagar cuenta. "
"Ya he pagado."
"¿Eh? ¡Oi-espera un minuto! ¡No hay ninguna razón para que me trates así! " 
"Ustedes los jóvenes son más lindos cuando son tratados así, sabes" Kirishima salió campante por la puerta y se puso en marcha sin mirar atrás.
Yokozawa lo llamó, discutiendo en voz alta mientras lo perseguía.
"¡Como si me preocupara por ser lindo o no! ¡Por lo menos, divididámolo por la mitad! Pagaste por el hotel también, ¿no? ¡No quiero seguir acumulando más deudas contigo! “
"Pero ahora mismo no tienes dinero, ¿no? No te exijas tanto."
"¡Ese no es el punto!"
Es cierto que no estaba del todo seguro de lo mucho que traía en su billetera, pero desde luego no iba a permitir que Kirishima lo avergonzara sin dar pelea.
"Bueno, si estás tan decidido a pagar… Supongo que tendré que dejarte."
Sintió un gran alivio cuando finalmente ganó una de las disputas que había tenido con Kirishima.
"Bien, ¿cuánto es-?"
Mientras sacaba su billetera para comprobar la cantidad que había en ella, su corbata fue cogida y tirada hacia adelante.
"¡¿--?!"


Sus ojos se desorbitaron por el shock y una lengua traviesa se hizo camino entre sus labios, para luego abrirse paso a lo largo de sus dientes. Sintió como el interior de su boca era explorada a fondo y eso hizo que se estremeciera debajo del otro, también hizo que callara considerablemente su propia lengua. Su boca estaba devastada, incluso dejándolo incapaz de respirar correctamente, y parecía que no se quería poner fin a ese apasionado beso, ¡eso lo estaba volviendo loco!
"¡Nn... nnn...!"
El beso de Kirishima fue sorprendentemente bueno, hasta el punto en que sentía que estaba a punto de desmayarse. Incluso si hubiera querido empujarlo lejos, su voluntad estaba completamente paralizada y su cuerpo se negó a moverse, como si estuviera obligado a estar así. 
Un grupo de fiesteros borrachos que estaban de pasaba, los animaron en voz alta, pero aun así sus labios permanecieron unidos.
"¡... Ha!"
Cuando por fin el beso se rompió, su cuerpo se llenó de una torpe parálisis y se encontró incapaz de permanecer de pie por su cuenta. Apoyó su cuerpo contra la pared en la que estaba colgado el letrero del bar y se quejó con sus -todavía- entumecidos labios: "¿En qué diablos estás pensando? ¡En un lugar como éste...! ” Con fuerza limpió sus labios aun húmedos con la palma de su mano, pero no pudo borrar la débil sensación que quedó sobre sus labios y su lengua.
"Ah, bueno, yo soy así, vas tomar el metro, ¿verdad? No tomes ningún atajo en esta ocasión y ve directo a tu casa jovencito~"
"¡No necesito que me digas qué hacer!"
"Cuando consigo sacarte así de quicio, sólo me dan ganas de tomarte más y más el pelo y tú no quieres eso, ¿verdad?"
"¡¿Por qué tú-?!" 
Sabía que estaban jugando con él, probablemente parecía un juguete perfecto para alguien como Kirishima. Dolía admitirlo, pero cada vez que abría la boca, sonaba como el gemido de un perro que acababa de perder una lucha. 
"Bueno, ten cuidado al volver a casa. Ah, y una cosa más."
"¿Y ahora qué?"
"Gracias por la comida... Volveré a conseguir algo de esto."
Al igual que un villano secundario de película, escupió sobre la burla de Kirishima, le dio la espalda y se marchó dejando tras de sí esas palabras irritantes y una sonrisa pícara. Había sido todo lo que podía llegar a soportar en ese momento, el hecho es que fue algo bastante vergonzoso. Tembló de ira cuando se dio cuenta de que nuevamente lo había visto en un estado débil, pero no tuvo más remedio que aceptar la humillación.
Joder con todo esto…
La palma de su mano se sentía caliente, fue donde había hecho un puño de ella, y su corazón estaba acelerado probablemente debido a su furia rabiosa. Reprimiendo su indignación, le dio la espalda y se fue corriendo muy lejos.








[FIN DEL CAPÍTULO 1]

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3 comentarios:

  1. HERMOSOOOO pero me gustaria saber donde descargarlos :cc quiero imprimirlos :333 y gracias por subirlos <3

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  2. Me encantó como la hisstoria es narrada

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