viernes, 26 de abril de 2013

Yokozawa Takafumi no baai Vol. 2 Capítulo 3 parte 13 Final

Publicado por KanaAmai en 18:27


Tipo: Novela/Traducción
Título: Yokozawa Takafumi no Baai 2
Serie: Sekai-ichi Hatsukoi
Autor / Circulo: Nakamura Shungiku
Clasificación: R-18
Idioma: Español
Fuente: SeptemberScanlation
Notas:  Agradecimiento especial a DrL por ayudarnos con esta novela :D. Por favor, disfruta y siéntete libre de enlazar la gente A ESTE LUGAR para leer.
Otra pequeña nota: Capítulo perdido y recuperado =)
Traducción: DrL

Capítulo 3 parte 13



     -... ¡Hng..! -la respiración de Yokozawa se atoró en su garganta ante la indescriptible presión. Lubricado con algo de ungüento como sustituto de la loción, se deslizó tan profundo como pudo.
     Esperaba que Kirishima no hubiera olvidado que aún se estaba recuperando de su resfriado; claro que se daba cuenta de que parte de esto era su maldita culpa por incitar al tipo, pero esta posición era honestamente bastante dolorosa como para mantenerla.  
     Pensó que las cosas podrían lucir diferente mirando desde lo alto, pero la mirada de Kirishima, la cual parecía enroscarse a su alrededor, era la misma de siempre. Si acaso, Yokozawa se sentía todavía más avergonzado en esta posición. 
     -¿Qué pasa? ¿Me vas a hacer sentir placer en algún momento?
     -¡... endo eso!
     Nunca hubiera imaginado que llegaría el día en que faltaría al trabajo para subirse encima de otro hombre en medio de un día de semana. Ante la insistencia de Kirishima, trató de moverse, pero no lo consiguió. Quizás había perdido todo el derecho de controlar su propio cuerpo, totalmente vapuleado como había estado.
     Aun así, obligó enérgicamente a que su fuerza retornara a sus rodillas, y jurando en el interior de su mente hacer que Kirishima alcanzara el clímax primero, levantó sus caderas.
     Dios, si que odiaba esa sonrisa de autosatisfacción. Cada vez que se acostaban, él siempre pensaba "uno de estos días, solo espera y verás...", pero ese día aún estaba lejos de llegar.
     -Solo pon tus manos aquí y levanta tus caderas haciendo palanca...
     -¡ lo qué tengo que hacer! -lo cabreaba que se le señalara algo que sabía perfectamente bien, y nonecesitaba que el imbécil que lo había puesto en esta posición en primer lugar, se pavoneara orgullosamente de ello.
     -Todavía no llegamos a ningún lado, ah...
     -... ¡Ah!
     Aparentemente incapaz de esperar un segundo más, Kirishima súbitamente lo penetró desde abajo: -Ahora solo... mantén tus caderas levantadas así.
     -Ngh... ha... ¡Ah! -un tenue entumecimiento recorrió su espina dorsal ante las repetidas embestidas mientras luchaba por mantenerse en pie, y cada vez que sentía que sus piernas se iban a rendir, otra fuerte sacudida lo asaltaba y él gemía incoherentemente.
     Apretó los dientes ante la sensación que estaba a un pelín del dolor, a merced del implacable ir y venir, dentro y fuera de su cuerpo, estaba tan candente como para quemarlo desde adentro, sintiéndose como si fuera a derretirse por la intensidad.
     -Haa... ah...
     El movimiento eventualmente alcanzó un ritmo estable y pudo sentir como sus entrañas se estremecían intermitentemente mientras Kirishima penetraba en él con sus piernas casi rindiéndose ante él.
     -No es que no me encante la vista desde aquí, pero ya estoy casi en mi límite.
     -¿Qué..?
     Kirishima contrajo los músculos de su abdomen y se levantó con esfuerzo usando el impulso para tirar aYokozawa de espaldas. Ahora que sus posiciones se habían intercambiado, separó las piernas de Yokozawa.
     -¿Qué estás..?
     -Sí, así está mejor... -oyéndose bastante complacido consigo mismo, penetró profundamente en el cuerpo deYokozawa.
     Él quería protestar diciendo "quién demonios fue el que me dijo que me pusiera arriba tuyo en primer lugar", pero el sonido que escapó de sus labios fue, en cambio, por demás erótico como para pertenecerle: -¡Hnng... ah..!
     Su hombría yacía erecta presionando sobre su abdomen esperando el momento de máximo placer. Lo poco que le quedaba de sensatez estaba siendo tirado por la ventana de cara al duro bombeo dentro y fuera de su cuerpo, y su consciencia estaba siendo abatida, encontrando nada más sino placer ante ella.
     Llevó sus manos, que habían estado aferrándose a las sábanas, alrededor de Kirishima, asiéndolo fuertemente, y aunque las cejas de Kirishima se juntaron cuando Yokozawa hundió sus uñas en él, era imposible decir si era debido al dolor.
     -... ¿Te sientes bien? -soltó Kirishima, una pregunta para la cual obviamente ya sabía la respuesta.
     -No... preguntes... -no podía entender porque el tipo preguntaría algo que sabía perfectamente bien queYokozawa no contestaría. 
     -Bueno, yo me siento tan increíble que podría morir...
     -¡..! -junto al ronco susurro en su oído Yokozawa sintió que los movimientos llegaban a la máxima velocidad. Kirishima presionó hacía adentro con fuerza y la mente de Yokozawa se quedó en blanco. Su cuerpo y mente estaban siendo completamente arrasados, ni siquiera podía distinguir con certeza que estaba arriba o abajo.
     -¡Ah... ah..! -empujado sin misericordia al borde del placer, la pasión de Yokozawa se desbordó.

                                                                                               *        *        *        *

     -¿Estás bien?
     -Por supuesto que no -a pesar del hecho de que recién se recuperaba de su resfriado, ellos se habían sobrepasado. Incluso su garganta, que no había sido afectada por su mala salud, ahora se sentía áspera. Quitó de manos de Kirishima el vaso que éste sostenía para él y dejó que el líquido bañara su reseca garganta.
     Cuando puso el ahora vacío vaso de regreso en manos de Kirishima, el tipo respondió con una sonrisa, riendo: -Lo siento.
     -No lo lamentas en absoluto -rugió, fulminando con la mirada a Kirishima, quien sonreía con una mirada lasciva en sus ojos. Realmente estaba empezando a odiar el hecho de que "mirar feo" era todo lo que podía hacer en estos días. 
     -Bien... supongo que debería confesar otra cosa más. La razón por la que te saqué la ropa interior en el hotel aquella vez... fue solo porque quería ver como reaccionarías.
     -Tú... ¡¿QUÉ?!
     -Pues piénsalo, sin importar cuanto vomitaras, no hay forma de que consigas ensuciarte hasta la ropa interior, ¿cierto? Me partí de la risa cuando tu expresión fue exactamente como que yo esperaba.
     Sus manos se ciñeron en fuertes puños con pura ira hirviendo en su interior, y levantó la voz a Kirishima, quien se estaba riendo por el mero recuerdo del momento: -¡Déjate de joder! ¡¿Tienes alguna idea de como me sentí entonces?!
     Era una broma de mal gusto, aun si no había malas intenciones. Seguro, en parte era culpa del propio Yokozawapor emborracharse tanto que ni siquiera podía recordar ni la mitad de la noche, pero Kirishima no tenía ningún derecho para burlarse de él de esta manera. 
     -Humm, supongo que te pusiste bastante nervioso preguntándote en que demonios te habías metido, ¿cierto?
     -¡..!
     No podía decir ni una palabra, temblando de furia y vergüenza como lo estaba. Ya se había estado preguntando por un largo tiempo como diablos podría arreglar este horrible aspecto de la personalidad de Kirishima. Nopretendía que el tipo fuera un santo ni nada parecido, pero le vendría muy bien que superara este hábito de divertirse con tan infantiles chanzas.
     -Oh... y estaba pensando... tú sabes, probablemente sea mejor que no te mudes con nosotros por ahora.
     -¿Ah?
     Ante la evidente confusión de Yokozawa por el súbito cambio de tema, Kirishima cruzó los brazos y asintió con la cabeza para sí mismo: -Después de todo, nosotros necesitamos un lugar donde podamos venir y estar solos sin que nadie más nos moleste. Tú siempre te estás preocupando por Hiyo en nuestra casa, ¿cierto?
     -¡No uses mi departamento como "nidito de amor"!
     -No es como si tuviéramos otra opción. Después de todo, tú siempre dices que no quieres ir a un hotel. ¿O qué, acaso no quieres estar a solas conmigo?
     -Eso... eso no es... -en serio que no era justo que Kirishima hiciera preguntas como esta; no le daba otra opciónmas que negar la acusación.
     Ante el evidente silencio de Yokozawa, quien trataba de encontrar las palabras para responder, Kirishima se deslizó hacia adelante y susurró suavemente a su oído: -A veces quiero tenerte todo para mí solo.
     -¡..! -un escalofrío corrió por su espina dorsal ante la suave voz que hacía vibrar su tímpano, y aunque solo un instante atrás había estado temblando de rabia, no podía evitar ser seducido por las dulces palabras.
     "El amor es la guerra". Si esto era cierto, entonces él ya estaba rendido de rodillas.
                                                                                                   *     *     *     *

     Hiyori debía estar de regreso el día de hoy. Kirishima había partido en su automóvil al aeropuerto para esperar el arribo del avión, y mientra aguardaba a que los dos regresaran, Yokozawa estaba preparando la cena: hoy comerían fideos chinos fríos.
     Notando que ellos estarían de regreso en cualquier momento ahora, Yokozawa lavó los fideos recién hervidos en agua fría y los sirvió en un plato limpio. Justo cuando estaba condimentando los fideos con guarniciones finamente cortadas, alcanzó a oír el sonido de alguien que corría por el pasillo de afuera. Lavó sus manos en el fregadero y la puerta del genkan se abrió de golpe justo cuando salía a saludarlos.
     -¡Oniichan, ya estoy de regreso!
     -Bienvenida a casa, Hiyo.
     Hiyo, quien prácticamente había volado al interior de la residencia, estaba completamente bronceada, casi morena. Sus hombros, que se mostraban bajo vestido, ya estaban comenzando a pelarse, y ahora que ella se había quitado los zapatos, él podía ver claramente la línea de las tiras de las sandalias en sus pies.
     Aparentando haberse levantado solo para saludar a Hiyori, Sorata tranquilamente salió del interior de la casa, fregándose en las piernas de Hiyori mientras ella arreglaba sus zapatos.
     -¡Sora-chan! ¡Ya volví~! ¡Gracias por cuidar de todo mientras no estuve! -cuando Hiyori lo alzó en brazos, Sorata buscó su cara ávidamente-. ¡Tengo unos recuerdos para ti! ¡Espera justo aquí, te lo pondré en seguida! -revolvió los bolsillos de su bolso por un momento antes de sacar lo que parecía ser una cinta celeste.
     -¿Eso es un collar?
     -¡Sip! ¡Mi abuela me enseñó a hacer trabajos con cintas, así que hice esto!
     -Guau, nada mal.
     El collar se ataba por detrás, en la parte trasera del cuello, y una pequeña campanilla colgaba del frente. Indudablemente ella había elegido ese color porque este se asemejaba al color del cielo*.
     Quitando el actual collar de Sorata, ató el nuevo a su cuello. El collar del color del cielo realmente le quedaba pintado sobre su pelaje blanco y negro.
     -Aun así, mírate, ¡estás quemada como una patata! ¿Te divertiste en lo de tu abuela?
     -¡Sip! ¡Un montón! ¡Incluso hice nuevas amistades allí! Ahora seremos amigos por correspondencia. ¡Oh, y en el aeropuerto, hice que papá me comprara unos lindos papeles y sobres para cartas!
     -Ya veo -sus ojos se entrecerraron mientras la observaba charlar alegremente; había estado por demás tranquilo en esos pocos días sin ella. Ahora finalmente se sentía como si las cosas hubieran regresado a la normalidad.
     -¡Oh, también tengo regalos para ti, Oniichan! Sin embargo, hice que la abuela los enviara, así que no puedo dártelos sino hasta mañana...
     -Bueno pues será "mañana" antes de que te des cuenta. No puedo esperar a que lleguen aquí.
     -¡De acuerdo! ¡Espéralos con ansias!
     Kirishima, llegando recién ahora, entró fatigosamente en la sala de estar mientras recorría la correspondencia que había recogido en el camino: -Ya regreseeeé. Hiyo, Yuki-chan te envió una tarjeta de saludos por el verano. 
     -¡¿En serio?! ¡Oh guau, tiene estampillas postales del extranjero! -estudió minuciosamente la postal que le entregó Kirishima con expresión seria. Si Yokozawa recordaba correctamente, ella había mencionado a Hiyori que su familia se iría de vacaciones al extranjero. Ella probablemente había enviado una postal a Hiyori en el mismo momento en que llegó.
     -Bueno vamos a comer, esta noche tenemos fideos chinos fríos -ante la descripción del menú de la noche, Hiyori alzó ambos brazos alegre.
     -¿¿Cómo supiste, Oniichan?? ¡Justo antes estaba pensando que quería comer eso en la cena!
     -Bueno pues yo mismo los deseaba; ahora, ustedes dos vayan a lavarse antes de comer.
     -Sí, señor~
     Luego de enviarla volando al tocador, Yokozawa preparó la mesa; había budín de postre en el refrigerador, pero lo sacaría luego de la cena.
     -¡Guaaaaau se ve delicioso! -Hiyori expresó su emoción mientras inspeccionaba la cena. Una audiencia tan apreciativa sin duda hacía que el esfuerzo valiera la pena aún más. Incluso seis meses atrás, él no hubiera esperado que sus toscas habilidades culinarias hicieran su regreso en estas circunstancias.
     Mientras se acomodaba en su asiento, Hiyori preguntó inocentemente: -Pues, ¿qué estuvieron haciendo ustedes dos mientras yo no estaba?
     -... Solo, ocupados con el trabajo -nada de lo que habían hecho era algo que pudieran contar a Hiyori, pero a pesar de haber deslizado la mentira con sutileza, Kirishima les lanzó una bomba cuando llegó andando lentamente desde la sala detrás de Hiyori.
     -Nos divertimos un montón, los dos solitos.
     -¡..!
     Yokozawa estiró una pierna para patear a Kirishima por su sugestivas palabras, pero esto no pareció desalentarlo en lo más mínimo, y él continuó a propósito: -¿De qué te estás sonrojando, Takafumi?
     -Ya. Basta. ¡De eso! -su cara estalló en llamas al ser llamado por su nombre de pila por primera vez. Aun sin verse al espejo, sabía que ahora debía estar rojo como un tomate.
     -Oooooigan, ¿pasó algo mientras no estaba? ¡Vamos, díganme!
     -No es nada, ahora, solo come. Tus fideos se pondrán pastosos.
     -¡Ah, Oniichan
     Ignorando su pregunta, Yokozawa voló a la cocina, y a pesar de ventilarse fervientemente con las manos, su enardecida cara no se enfriaría.

Fin, The End, The Endo, C'est Fini, Finito...
     
___________________________

* El término japonés para "cielo" es "sora", igual que en el nombre Sorata, por ello, la relación entre la elección del color y el destinatario del regalo.

9 comentarios:

  1. QUE GENIAL:3 , ESPERANDO CON ANSIAS LA PELICULA

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  2. QUE GENIAL:3 , ESPERANDO CON ANSIAS LA PELICULA

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  3. Esperando más que la película, chica

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  4. :') Demaciado hermoso, espero continuar leyendo esta maravilla *vomita un arcoiris*

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  5. Me está encantando esta historia... jejejeje (Mente del yaoi pervertida, totalmente en modo ON, juju)

    ¡Gracias!

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  6. Me re encanto....siempre pido mas...excelente sigan asi!

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  7. La historia esta hermosa, justo esperaba saber cual era el nombre de pila de Yokozawa, si Yokozawa o Takafumi (siempre me confundo con eso) ahora entiendo muchas cosas (/-\)
    MUCHAS GRACIAS por la traducción y compartirlo. Me he vuelto addicta a esta historia *-* no sé que haré cuando llegue al final (de donde va la historia) deseo, ojala sacaran una segunda pelicula *-----* muero! Gracias n.n

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