jueves, 10 de abril de 2014

Sorata no baai Cuento Corto

Publicado por KanaAmai en 17:41

Tipo de texto: Retraducción de cuento corto
Clasificación: +13
Título: Sorata no baai Cuento Corto N° 2
Serie: Sekai-ichi Hatsukoi
Autor: Fujisaki Miyako
Ilustraciones: Nakamura Shungiku
Retraducción: DrL










     Mi nombre es Sorata y soy un gato de pelaje negro y blanco.
     En estos días estoy más alerta de lo usual e incrementando la seguridad en mi territorio; la razón de ello es que Hiyo me lo pidió: -¡Asegúrate de cuidar la casa mientras estoy lejos de viaje! -Y por ello no debo bajar la guardia hasta que ella regrese.
     Naturalmente, yo siempre tengo las antenas paradas, incluso cuando ella está aquí; puede que luzca como si estuviera meramente tomando una siesta, pero en realidad yo he asegurado una posición en el sofá desde donde puedo inspeccionar fácilmente mis alrededores, en caso de que algo fuera a suceder.
     -¡¡!!
     Mis orejas reaccionan, y en ese preciso momento, levanto mi cabeza ante el sonido de pies corriendo por el corredor fuera del departamento. No hay forma de confundir ese ritmo, y mis sospechas se confirman cuando, al fin, viene el sonido de una llave en la puerta de entrada y una voz familiar le sigue con un: -¡Oniichan, estoy de regreso!
     Ante la voz de Hiyo resonando a través de la casa desde la entrada, mis orejas se levantan de nuevo, y calmando las ansias de dar un brinco para ir a saludarla, me levanto perezosamente y me deslizo hacia allí. Demostrar excitabilidad más adecuada a un gatito pequeño ultrajaría mi majestuosidad, después de todo. Abriéndome camino hacia sus piernas, me refriego contra ella para hacerle saber que estoy feliz de que esté de regreso, y ella me recompensa con una sonrisa tan brillante como el sol: -¡Sora-chan, he regresado~! ¡Gracias por cuidar de todo mientras no estuve!
     Ella me alza en sus brazos y me acaricia con la nariz, y yo acerco mi cara a la de ella para hacer lo mismo, usando mi cuerpo entero para darle la bienvenida. Ella siempre huele delicioso; un aroma tibio y dulce como una gota de rayos de sol.
     -¡Tengo un souvenir para ti, Sora-chan! Espera solo un minuto, ¡te lo pondré ahora mismo! -Ella me deja suavemente en el piso y buscando en su bolso, saca algo del bolsillo.
     Se ve como una cinta color celeste, pero hay una campanilla colgando del medio de la lazada, produciendo un sonido suave mientras ella lo sostiene en su mano. Es un sonido refrescante, un regalo para los oídos. Justo como estirara mi cuello para inspeccionarlo, Yokozawa echa un vistazo a lo que ella está sosteniendo.
     -¿Eso es un collar? 
     -¡Sip! ¡Mi abuela me enseñó a hacer manualidades con cintas, así que hice esto!
     -Guau, nada mal.
     Al darme cuenta de que lo que ella sostenía era un collar hecho a mano solo para mí, estoy lleno de júbilo. Acallando las ansias de dar un salto y expresar mi alegría, consigo mantener una expresión serena. No debo mostrar a la persona que amo ningún comportamiento indecoroso.
     Hiyo se agacha a mi lado y cambia mi collar. A diferencia del que he estado usando hasta ahora, este parece ajustarse atrás. Ella mide el largo para ajustarse a mi cuello, atándolo justo en la posición correcta. Mi corazón late con fuerzas, preguntándome si me queda bien, y cuando levanto la mirada, alcanzo a ver a Hiyo sonriendo de oreja a oreja, satisfecha.
     -Aun así, mírate, ¡estás quemada como una patata! ¿Te divertiste en lo de tu abuela?
      -¡Sip! ¡Me divertí un montón! ¡Incluso hice nuevas amistades allí! 
      Mientras Hiyo entabla una charla con Yokozawa, yo me escabullo dirigiéndome a su habitación. Allí hay un espejo que incluso yo, con mi altura, puedo alcanzar, y con mi corazón latiendo fuertemente, miro en el espejo de cuerpo completo de Hiyo. Allí, tomo consciencia de como me veo con mi nuevo collar celeste desde todos los ángulos imaginables. 
     Es un color que nunca he usado antes, pero no es malo en absoluto. De hecho, creo que me queda incluso mejor de lo que hubiera imaginado, si lo digo yo mismo. Hiyo tiene un gusto exquisito, y aunque me ha encantado todo lo que ella me ha dado hasta ahora, el hecho de que esto esté hecho a mano me hace aún más feliz.
     Al fin satisfecho con como me veo con mi nuevo collar, me dirijo de regreso a la sala de estar donde los demás están reunidos, solo para encontrarme con que Kirishima ha regresado a casa. He estado tan embelesado mirándome en el espejo que, al parecer, ni siquiera lo había notado. 
     -Ustedes dos vayan a lavarse antes de comer.
     -Sí, señor~
     Con Hiyo aquí, el semblante de Yokozawa se ha puesto mucho más brillante. Cuando él está solo, se forma una arruga en su entrecejo, así que las cosas están mejorando. Siendo la sala de estar un espacio animado una vez más, doy un salto en el sofá y me hago un ovillo en mi posición establecida, de regreso en mi puesto de siempre una vez más.

Fin

6 comentarios:

  1. Hola, disculpa las molestias, pero no sé si sea yo, pero el texto del cuento corto no se ajusta bien a las dimenciones que tiene la pagina para mostrarlo. Se cortan los parrafos, aun cuando disminuyo o aumento el "zoom" de la pagina. Podrias revisarlo, por favor?
    De antemano te lo agradesco, y de nuevo, disculpa las molestias.

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    Respuestas
    1. Hola~
      Creo que lo arregle, por lo menos ya lo veo bien =)
      Me dices cualquier cosa =)

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  2. haaaaa.......... q lindo y tierno Sorata, el tambien como su dueño, cuidando de no demostrar demasiado!!!!jajajaajaa
    me encanto, gracias.......

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  3. ¿¿Hasta Sorata tiene un No Baai??¿En serio? xDD Yanase morirá sólo :v

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  4. Sorata tiene no bai... Y Yananse nadita...

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