jueves, 25 de septiembre de 2014

Yokozawa Takafumi no baai. Vol.5 Capítulo 9 parte 5

Publicado por Haruna Stone en 20:56
Tipo de texto: Retraducción de novela
Clasificación: +18
Título: Yokozawa Takafumi no baai Volumen 5
Serie: Sekai-ichi Hatsukoi
Autor: Fujisaki Miyako
Ilustraciones: Nakamura Shungiku
Retraducción: Haruna









Continuación del capítulo 9



               -Ah…

            Con las cortinas corridas, un par de voces entrecortadas y unos sonidos viscosos resonaban por la habitación. Aunque Yokozawa no soportaba hablar en momentos como aquel, el silencio le estaba resultando incómodo.

            -Es…suficiente…

            -Ni de broma. Todavía estás estrecho, seguro que hasta tú lo notas.- Kirishima seguía haciendo un movimiento de tijeras con sus dedos embadurnados de lubricante, acariciando suavemente a Yokozawa desde su interior.

            Su habitación ahora contenía algunas cosas que Kirishima había ido trayendo esos meses, incluyendo el lubricante y los condones que ahora estaban sobre las sábanas. Simplemente los había llevado un día y los había dejado en el cajón de al lado de la cama de Yokozawa sin siquiera preguntar. Cierto era que no utilizaba ese cajón, así que no era como si le causara problemas, pero simplemente no era capaz de estar tranquilo sabiendo que ese tipo de cosas se encontraban tan a mano. Había pensado en tirarlo todo, pero tras aceptar a regañadientes que probablemente acabaría utilizándolo, lo había dejado estar. No habrían llegado tan lejos en su relación si Yokozawa lo hubiera estado regañando por cada pequeña cosa después de todo.

            -¡Ah…ngh…!- Estando boca abajo en la cama, Yokozawa se sentía mareado al pensar en esos dedos que seguían introduciéndose dentro él. Eran tan largos…tan gruesos. Pero al paso que iba Kirishima, golpeando implacablemente el mismo punto una y otra vez, estaba seguro de que acabaría derramándose en cualquier momento. –De… deja de dar… en el mismo sitio.

            -Lo hago a propósito, idiota. Ahora solo relájate y disfruta.

            -¡Nn…ah…!- Un fuerte escalofrío le recorrió la espina dorsal cuando Kirishima dio un penetrante golpe. Aquella acción debería haberlo llevado al límite, pero se encontraba sujeto por una caliente mano envuelta alrededor de su hinchado miembro, negándole su liberación.

            -No, no. No te atrevas a venirte primero…

            -Entonces… ¡déjate de preliminares de una vez!- Le faltaba el aire, pero aun así se las arregló para soltarle una réplica con su característica brusquedad.

            Kirishima solo se rio ante su demanda. -¿Podría tomármelo como que me deseas? Siento no haberme dado cuenta.

            -No… es lo que quería decir…- Si iba a tener que soportar todas esas burlas, prefería darse prisa y acabar con todo aquello cuanto antes, aun si eso significaba que fuera a doler un poco. Pero si decía eso, tan solo parecería que estaba rogándole.

            -Sabes que puedes rogarme de forma mona cuando quieras.

            -¡Como si fuera a hacerlo!

            -Aunque esa vena cabezota tuya ya es tierna a su manera. Vamos, levanta tus caderas un poco más.- Acompañó su petición con una ligera palmada en el trasero de Yokozawa. Si empezaban una discusión en ese momento, no acabarían nunca. Tras todo ese rato, Yokozawa asumió que aquella era la posición más vergonzosa en la que podía encontrarse.

            Podía sentir como Kirishima se colocaba un condón detrás de él. De alguna forma era embarazoso cómo podía estar haciendo aquello tan tranquilamente en medio de toda esa pasión.

            -…Está bien, sé un buen chico. Ahora relájate.

            -Nn…ngh…

            Empezó a penetrarlo, y a pesar de estar perfectamente preparado de antemano, un escalofrío recorrió sus extremidades ante la sensación del caliente y grueso miembro de Kirishima deslizándose en su interior lento pero seguro.

            Si le preguntaban, Yokozawa tendría que decir que realmente no le gustaba esa posición donde Kirishima empujaba desde atrás. Aunque era bastante más cómodo que tener sus piernas forzadamente separadas, la vergüenza que sentía al ser tomado por detrás sin derecho a queja era inaguantable.

            Todavía no se creía que hubiera acabado en esa posición, estando totalmente a la merced de Kirishima en primer lugar. Y la única razón por la que soportaba todos esos abrumadores sentimientos de vergüenza… era porque se trataba de Kirishima.

            Probablemente nunca habría sido capaz de soportarlo si alguien más lo hubiera visto en esa posición tan vergonzosa. Aunque no era como si realmente estuviera “soportándolo” muy efectivamente en ese momento. Intentaba no pensar en  la ridícula imagen que debía estar mostrando ahora mismo.

            -Joder, estás más estrecho que nunca…

            -No, lo que pasa es que tu polla es jodidamente grande

            -Quizá, pero te gusta.

        -¿Cuándo demonios he dicho yo eso?- Definitivamente recordaría decir algo así tan honestamente, y no importaba cuanto pudiera perderse en medio del éxtasis, estaba bastante seguro de que era imposible que él jamás hubiera dicho eso.

            -Nunca lo has dicho directamente, pero lo sobreentiendo.

            -¿Qué demonios? No te entiendo…

         -¿Debería entonces decir que “tu cuerpo es bastante más sincero que tú”? Además deberías considerar la posición en la que te encuentras antes de quejarte de mí.

            Los dedos de su mano apretaron el miembro de Yokozawa, y él no pudo evitar soltar un gemido ante el toque de esos dedos manchados de pre semen masajeando su pene extendiéndose desde la base a la punta.

            A pesar del intenso placer de aquellas atenciones, el fuerte agarre de Kirishima no le permitía venirse, y mientras Yokozawa se esforzaba por hacer frente a esa frustración, Kirishima se empujó con fuerza dentro de él.

            -¡AH…!-  No pudo evitar gritar ante la fuerte embestida, y Kirishima jadeó de satisfacción desde detrás estando totalmente enterrado en él. El cuerpo entero de Yokozawa había vibrado con su golpe, sincronizándose entonces con el segundo golpe que sintió haciendo eco desde dentro y que avivaba las llamas de aquella pasión hasta el límite.

            -Parece que alguien ha bajado la guardia…

            -Cállate… de una jodida vez…

            -Que me digas esas cosas solo hace que quiera molestarte sin piedad…

            -¡Qué…demonios… dic…ngh!

            Kirishima lo sujetó por las caderas y lo penetró profundamente, su sutil cambio de ángulo hacía que su miembro se rozara perfectamente contra las paredes internas de Yokozawa. El placer le recorría el cuerpo entero, haciéndole sentir un agradable entumecimiento desde su cabeza hasta el último dedo del pie.

            -Aah, ah…- Ahora era incapaz de contener su voz ante las profundas embestidas de Kirishima que le golpeaban una y otra vez. Salía casi del todo para después volverse a empujar aún más dentro de él, arrastrando su miembro por las sensibles paredes de Yokozawa y haciéndole ver las estrellas.

            Cada músculo de su cuerpo se convulsionó mientras que la capa de sudor que le cubría el cuerpo dejaba que algunas gotas cayeran sobre las sábanas. La cabeza de su pene brillaba por el pre semen, y con otro apretón de Kirishima sintió que se endurecía aún más. 
                
                 –¡Hnng…!

            Aquello era, sin lugar a dudas, puro éxtasis, pero la línea que separaba el placer absoluto del dolor era muy fina. Deseaba poder liberarse, pero era incapaz de superar ese último obstáculo, pues Kirishima seguía sin aflojar su agarre.

            El hombre adoraba burlarse de él. Cada vez que molestaba a Yokozawa, quien se enojaba fácilmente, se encargaba de ir lo más lejos posible antes de que se enfadara de verdad. Y siempre tenía esa sonrisa de satisfacción pintada en la cara. Era en momentos como aquel que Yokozawa realmente lo odiaba, pero aunque siempre juraba que algún día se la devolvería, todavía no había sido bendecido con dicha oportunidad.

            -Ya…es… sufí…ciente…ngh…

            -Venga… sabes hacerlo mejor. ¿Qué se dice cuando uno quiere correrse…?- No podía ver la cara de Kirishima en ese momento dado a sus posiciones, pero sin duda estaría poniendo una de sus estúpidas sonrisas. Había retado a Yokozawa a que le rogara de forma “adorable” antes… ¿pero tanto le costaba fijarse en la persona a la que estaba pidiendo tales cosas antes de hablar?

            Estaba claro sin embargo, que si le contradecía en ese momento, Kirishima continuaría burlándose de él, así que se recordó a sí mismo que lo único que tenía que hacer para acabar con aquella tortura era decir algo que complaciera a Kirishima. Pero no tenía por qué usar ningún tono especial.

            -Lo que sea, solo… déjame correrme de una vez…

            Kirishima parecía satisfecho con aquella petición poco entusiasta. –Como desees~- Y con eso, aumentó el ritmo de sus embestidas, nublando inmediatamente la mente de Yokozawa. Cualquier pensamiento o sensación se perdió debido a ese placer que iba en aumento. Trató de mantener su respiración bajo control, pero todo resquicio de conciencia parecía haber desaparecido.

            Odiaba no ser capaz de ver el rostro de su pareja en ese momento, pero al menos tenía la ventaja de evitar que Kirishima viera su propia expresión. –Ah…ah… ¡AH!


        




            Llegó al límite de forma violenta, y por fin fue capaz de encontrar su bendita liberación. Mientras cubría las sábanas debajo de él con gotas blancas, su cuerpo aún estaba sujeto estrechamente a ese miembro enterrado en él. Solo un momento después sintió a Kirishima inspirando profundamente antes de que se hinchara aún más. -¡¡…!!

            Él también se corrió, encontrando así su propia liberación, y entonces su respiración se cortó un momento para después dejar salir un profundo suspiro. El cuerpo de Yokozawa aún estaba entumecido por el clímax, pero aun así pudo sentir a Kirishima saliendo de él. Finalmente ambos cayeron sobre sus espaldas entre jadeos.

            Sus cuerpos cayeron rendidos y sus pensamientos desaparecieron ante el estado de confusión post-coital, y aunque ideas como “Joder, necesito ducharme” o “Todavía tengo un montón de trabajo que hacer” estaban vagando por su mente, Yokozawa no era capaz de levantar un solo dedo en ese momento.

            -…Joder, estoy agotado.

            -… ¿Y de quién es la culpa?- No tenía ninguna gana de escuchar ese tipo de quejas de aquel que se había encargado de molestarlo y quitarle tiempo innecesariamente.

            -Tuya, por seducirme.

            -¡Yo no he hecho nada de eso!- Replicó Yokozawa, indignado por la facilidad con la que Kirishima le había echado la culpa. Aun si se trataba de una broma, no le parecía nada gracioso.
            -Claro que lo has hecho. Joder, está muy mal por tu parte que aún no seas capaz de darte cuenta.

            -Ugh, tú…- Aun si se merecía algo de culpa por no saber lo que había hecho, Kirishima era bastante peor por aprovecharse de eso. Aunque entendía perfectamente cómo reaccionaba Yokozawa ante aquellas situaciones, no tenía ningún reparo en fastidiarlo sin compasión.

            -Ooh sí, esa cara tuya de enfado es enloquecedoramente sexy.

            -Habla en sueños después de haberte dormido.- ¿Acaso la cabeza del hombre estaba llena de flores o qué? Era una tontería intentar hablar con él.

            Se incorporó a pesar del cansancio de su cuerpo y echó un vistazo alrededor para encontrar algo que ponerse. Por suerte sus calzoncillos habían caído justo al lado de la cama, así que rápidamente se los colocó y se puso de pie.

            Había vuelto para hacer algo de trabajo, no podía quedarse allí tirado toda la tarde desperdiciando el tiempo.

            -Oye, ¿a dónde vas?

            -A por una ducha.- Respondió luchando contra las ganas de gritarle “¿A dónde creías sino que iba?

            -Vamos, no te matará disfrutar un poco más de la felicidad post-coital. Compartir un abrazo después del sexo es importante, sabes.

            -Vete a la mierda. Además, tú has sido el que ha fastidiado el ambiente.- ¿Quién había sido el que se había puesto a parlotear tonterías en primer lugar? Cogió una camiseta y se la tiró a Kirishima a la cara, recibiendo una pequeña carcajada en respuesta.

            -Está bieeeeen, supongo que tendré que ir contigo.

            -¿Qué dem…? ¿¡Por qué vienes conmigo!?- Chilló al ver que Kirishima se ponía sus propios calzoncillos y salía del dormitorio para seguirlo.

            -No puedes dejar que me vaya a casa apestando a sudor, ¿cierto?

            -Saldré en un momento, ¡espera tu turno!

            -Vamos, no seas así, ¿qué hay de malo?- Colocó uno de sus brazos alrededor de los hombros de Yokozawa y le apretó, quitándole la energía necesaria para resistirse.

            -Realmente quisiera que me hicieras caso alguna vez…- Kirishima nunca le escuchaba cuando protestaba, así que hoy sería uno más de esos días en los que solo le quedaba suspirar, bajar los hombros, y aceptar lo que viniera.

          




  Continuará…
           
           
           
            

7 comentarios:

  1. ohhh muchas gracias! estuvo genial! yokozawa me mato con su "solo por que es kirishima" hfkjfbkfjvhbj si solo kirishima hubiera escuchado eso jajaja se derrite y ahora si ni quien lo salve, no saldrian de la cama en una semana jajajaja

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  2. Aaaaa Yoko es taaaaan kawaiiii!!!!!
    Dios mio bien q le gusta y se hace....77 ajaj pero Gracias fue un capítulo ajsahtyhasyqpShewozs y así xD eejé

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  3. guuuuaaaauuuuu!!!!!! q capitulo mass hot!!!! hermoso.......

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  4. En la parte en la que se menciona que Yokozawa-Chan nunca se dejaría ver en esa posición por nadie más (la posición del perrito ( ͡ ͡° ͜ ʖ ͡ ͡°) 7u7), ¿Significa que cuándo Takano-san y él lo hicieron...Takano-san era el uke?

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    Respuestas
    1. Esa...es la pregunta del millón XD

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    2. Esa...es la pregunta del millón XD

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