viernes, 26 de septiembre de 2014

Yokozawa Takafumi no baai. Vol.5 Capítulo 9 parte 6

Publicado por Haruna Stone en 10:04
Tipo de texto: Retraducción de novela
Clasificación: +18
Título: Yokozawa Takafumi no baai Volumen 5
Serie: Sekai-ichi Hatsukoi
Autor: Fujisaki Miyako
Ilustraciones: Nakamura Shungiku
Retraducción: Haruna










Continuación del capítulo 9




-Hoy va a ser un día largo, ¿cierto?- Farfulló Henmi al lado de Yokozawa, claramente exhausto tras haber organizado los informes antes que él.

            -Bueno, aún quedan un montón de publicaciones de las que encargarse: pero joder, de verdad que fueron duros esta vez…- No era extraño que las reuniones sobre la decisión de la tirada con el equipo de manga acabaran con discusiones, pero aquella junta había sido especialmente difícil.

            Podía entender sus dudas al ofrecer unos números tan ambiciosos teniendo en cuenta la depresión del mercado, pero nunca llegarían a ningún lado si los creadores mismos eludían su deber. Querían observar cómo les iba con la primera tirada, y ya después si las ventas prometían, harían otra más.

            Pero a pesar de que aquel parecía el camino más seguro, también significaba abrir la posibilidad a que se perdieran ventas en el tiempo que se sacaba la segunda tirada. Para un encargado de ventas no había una posición más horrible que aquella.

            -Estoy hambriento… pero ugh, no tengo tiempo para comer…- Había perdido su oportunidad. Algunos representantes de las librerías estaban a punto de llegar para la reunión sobre el festival, así que no tenía tiempo para tomarse un descanso.

            Se las había arreglado para meterse unas calorías gracias a unas barritas nutritivas que siempre tenía a mano, pero aquello no le había quitado el hambre. Debería haber comprado algo antes de ir al trabajo.

            -¿Quieres que te compre un bentou cuando vuelva? Aunque no regresaré a la oficina antes de las tres…- Henmi estaba a punto de irse a una reunión con una librería. Estaban avisando a un gran número de tiendas de libros para que colaboraran con el festival aquel año, por lo que estaban desbordados.

            -¿No te importa? Me vale cualquier cosa.- Yokozawa sacó su cartera y le pasó el dinero de un almuerzo. No esperaba ser capaz de salir de la oficina hasta la tarde, así que aun si Henmi tardaba, resultaba quitarse un peso de los hombros el tener a alguien que pudiera traerle algo para comer.

            -¡Entendido! Intentaré volver lo más rápido posible.- Con una última mirada sobre sus informes, Henmi metió los documentos en su maletón antes de pararse un momento para ver si se olvidaba algo. –Oh, Yokozawa-san, ¿está libre esta tarde-noche?

            No tenía ningún plan con Kirishima aquella tarde dado que había usado la excusa de “bueno, probablemente estaré desbordado de trabajo”. Aunque en realidad tan solo quería tener un tiempo a solas para pensar.

            -No es nada serio, pero hay algo que me gustaría consultar contigo…

            -¿Entonces qué te parece si nos tomamos algo más tarde?- En un principio había planeado volver directamente a su apartamento, pero no podía decir que no a un subordinado que buscaba consejo. Henmi había estado trabajando el doble últimamente. Esforzándose tanto, se había más que ganado el derecho a tener una salida con su superior. 

              –Pero solo después de que acabes tu trabajo.

            -Sí, sí, lo sé. Bueno, ¡me voy ya entonces!- Rápidamente cogió sus cosas y salió de la planta de ventas.

            Yokozawa lo vio marcharse durante un momento antes de volver a su propio trabajo, dirigiendo su vista al ordenador una vez más. Abrió la carpeta de archivos de sus propias reuniones y mandó a imprimir unos papeles. Se puso a revisar algunos informes de festivales anteriores para tenerlos como referencias mientras esperaba que las hojas se imprimieran.

            Al abrir una caja de cartón que parecía haber sido olvidada en la reciente mudanza de Marukawa, se encontró con todo tipo de cosas. Que hubiera postales y posters era algo lógico, pero también encontró un registro de presentaciones artísticas  y figuras de tamaño natural plegadas.
            También había un gran número de muestras de posibles premios para lectores, así como útiles de papelería: papeles, cuadernos y bolígrafos. Asimismo encontró CDs, relojes de pared, y una gran cantidad de camisetas, fundas de almohada y toallas de manos.

            Algunos premios también daban la oportunidad al agraciado de poder asistir a una sesión de autógrafos con algún autor o a una conferencia. Saltaba a la vista que los editores al cargo se habían esforzado al máximo en aquellos eventos.

            Cuanto más mayor fuera la envergadura del evento, mayor era la cantidad de dinero necesaria para que las librerías colaboraran. Este año, no se trataba solo de que Marukawa hiciera propuestas sino que consistía más bien en una conversación donde ambas partes hacían sugerencias, poniendo todo su esfuerzo en conjunto para asegurarse de satisfacer a los lectores.

            El conversar directamente con ellos hacía posible determinar exactamente lo que era necesario para sacar aquello adelante. Por lo tanto Yokozawa estaba haciendo todo lo posible por contactar con las tiendas en persona, pero había demasiadas.         

            Había hecho uso de todo su conocimiento y de los contactos que había conseguido a lo largo de los años para esta ocasión. Las relaciones eran importantes en ese momento. En su día había conseguido establecer relaciones con otros compañeros de ventas así como con empleados de las librerías. De hecho podía recordar varias noches en las que había salido a beber con ellos.

            Pero últimamente había perdido el contacto con ellos debido a que sus responsabilidades habían empezado a incrementarse con la edad y al cansancio que suponía el día a día. La única persona con la que había hablado y que compartía su área de trabajo había sido… Iokawa.

            -…

            Su nombre trajo a su mente pensamientos sobre los eventos del día anterior. Inconscientemente había evitado pensar en el hombre, pero no podía seguir huyendo para siempre. Tenía una responsabilidad a la que hacer frente.

            Pero dejando a un lado el obvio problema que había resultado el quedarse atrapado en un ascensor, la confesión de Iokawa había sido lo peor. Parecía ser un compañero amable, por lo que Yokozawa nunca se hubiera esperado que él pudiera decir ese tipo de cosas. Quizá había adquirido aquella naturaleza persistente en sus años como encargado de ventas.

            Yokozawa sabía que tenía que hablar seriamente con él y explicarle claramente que no podía corresponder sus sentimientos, pero el solo hecho de pensar en ello le agotaba.

            Y para más remate, aquello no era lo único que atormentaba a Yokozawa en ese momento. También estaba preocupado por lo que Iokawa había dicho:

            “¿De verdad crees que podrás seguir estando con Kirishima una vez que ella empiece a hacerse mayor?”

            No había sido capaz de responder inmediatamente a aquella pregunta. Lo que más molestaba a Yokozawa era la facilidad con la que Iokawa había sido capaz de ver a través de él sus propias preocupaciones.


            Cuando pensaba sobre ello, sobre Hiyori… no era capaz de pensar sinceramente que pudieran ser capaces de mantener su relación para siempre. Quizá debía ir empezando a reducir la cantidad de veces que pasaba la noche en su apartamento, pero simplemente no sabía cómo hacerlo.

            Si simplemente dejaba de ir de repente, probablemente solo preocuparía a Hiyori innecesariamente. Además Sorata ya se había acostumbrado a su nueva vida, así que si Yokozawa tuviera que llevárselo de allí, podría acabar dándole una nueva depresión.

            Tomarse las cosas con calma y hacer todo poco a poco era quizá la mejor opción, pero no sabía si sería capaz de hacer que aquello funcionara. En cualquier caso, no sabía si aquellos pensamientos habían aparecido debido a una preocupación verdadera o si solo se trataba de una excusa inventada para intentar evitar lo inevitable. Cuanto más lo pensaba, más dura se hacía la realidad.

            Los humanos eran criaturas extrañas, incapaces de abandonar la felicidad una vez la habían probado.

            -Yokozawa-san, aquí tiene lo que mandó imprimir…

            -Oh, gracias.- Dijo rápidamente tomando las hojas que su compañero le había pasado. Ese no era el momento de perderse en sus pensamientos, y tras dejar a un lado sus problemas personales, volvió a centrarse en la tarea que tenía entre manos.






            Continuará…


4 comentarios:

  1. en algun punto creo que le tendran que explicar a hyori... pero creo que llegado el momento deberia ´preocuparse y decidir que hacer...personalmente creo que deberian decirle y explicarle ahora que es niña porque ya de grande sabra de sexo y las primeras escenas que vendran a su mente de ellos seran triple x jajaja xD asique mejor ahora que es inicente y pura jajajaj

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    1. que nervios, ya quiero leer el momento en que les toque decirle todo a Hyori :$

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    2. Sinceramente espero que le digan y que ella acepte no de inmediato pero que lo ACEPTE! e.e

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  2. Si que te hace pensar todo esto...bien se podria pasar como una preocupación de la vida real en diferente plano de realidad...

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